Segunda-feira, 5 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-05

Liturgia das Horas

Ofício das Leituras

Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

Tempo ComumSemana 2 do saltérioAno C13/09/2028

São João Crisóstomo, bispo e doutor

Qualquer hora do dia

Ofício das Leituras

São João Crisóstomo, bispo e doutor · Tempo Comum

  1. 1

    Ofício das Leituras — São João Crisóstomo, bispo e doutor

    Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 2 do Saltério · Ciclo C

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Puerta de Dios en el redil humano fue Cristo el buen Pastor que al mundo vino; glorioso va delante del rebaño, guiando su marchar por buen camino. Madero de la cruz es su cayado, su voz es la verdad que a todos llama, su amor es el del Padre, que le ha dado Espíritu de Dios que a todos ama. Pastores del Señor son sus ungidos, nuevos cristos de Dios, son enviados a los pueblos del mundo redimidos; del único Pastor siervos amados. La cruz de su Señor es su cayado, la voz de su verdad es su llamada, los pastos de su amor, fecundo prado, son vida del Señor que nos es dada. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 68, 2-22. 30-37-I: Me devora el celo de tu templo

    castelhano

    Salmo 68, 2-22. 30-37-I: Me devora el celo de tu templo

    _Estoy agotado de gritar y de tanto aguardar a mi Dios._

    Dios mío, sálvame, que me llega el agua al cuello: me estoy hundiendo en un cieno profundo y no puedo hacer pie; he entrado en la hondura del agua, me arrastra la corriente. Estoy agotado de gritar, tengo ronca la garganta; se me nublan los ojos de tanto aguardar a mi Dios. Más que los pelos de mi cabeza son los que me odian sin razón; más duros que mis huesos, los que me atacan injustamente. ¿Es que voy a devolver lo que no he robado? Dios mío, tú conoces mi ignorancia, no se te ocultan mis delitos. Que por mi causa no queden defraudados los que esperan en ti, Señor de los ejércitos. Que por mi causa no se avergüencen los que te buscan, Dios de Israel. Por ti he aguantado afrentas, la vergüenza cubrió mi rostro. Soy un extraño para mis hermanos, un extranjero para los hijos de mi madre; porque me devora el celo de tu templo, y las afrentas con que te afrentan caen sobre mí. Cuando me aflijo con ayunos, se burlan de mí; cuando me visto de saco, se ríen de mí; sentados a la puerta cuchichean, mientras beben vino me sacan coplas. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 68, 2-22. 30-37-II

    castelhano

    Salmo 68, 2-22. 30-37-II

    _En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre._

    Pero mi oración se dirige a ti, Dios mío, el día de tu favor; que me escuche tu gran bondad, que tu fidelidad me ayude: arráncame del cieno, que no me hunda; líbrame de los que me aborrecen, y de las aguas sin fondo. Que no me arrastre la corriente, que no me trague el torbellino, que no se cierre la poza sobre mí. Respóndeme, Señor, con la bondad de tu gracia; por tu gran compasión, vuélvete hacia mí; no escondas tu rostro a tu siervo: estoy en peligro, respóndeme enseguida. Acércate a mí, rescátame, líbrame de mis enemigos: estás viendo mi afrenta, mi vergüenza y mi deshonra; a tu vista están los que me acosan. La afrenta me destroza el corazón, y desfallezco. Espero compasión, y no la hay; consoladores, y no los encuentro. En mi comida me echaron hiel, para mi sed me dieron vinagre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 68, 2-22. 30-37-III

    castelhano

    Salmo 68, 2-22. 30-37-III

    _Buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón._

    Yo soy un pobre malherido; Dios mío, tu salvación me levante. Alabaré el nombre de Dios con cantos, proclamaré su grandeza con acción de gracias; le agradará a Dios más que un toro, más que un novillo con cuernos y pezuñas. Miradlo, los humildes, y alegraos, buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón. Que el Señor escucha a sus pobres, no desprecia a sus cautivos. Alábenlo el cielo y la tierra, las aguas y cuanto bulle en ellas. El Señor salvará a Sion, reconstruirá las ciudades de Judá, y las habitarán en posesión. La estirpe de sus siervos la heredará, los que aman su nombre vivirán en ella. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Primeira leitura

    castelhano

    Del libro del profeta Habacuc $Ha 2, 5-20 $

    Aunque se lance el pérfido, un tipo fanfarrón, nada conseguirá; aunque ensanche las fauces como el abismo y sea insaciable como la muerte; aunque arramble con todos los pueblos y se adueñe de todas las naciones, todos ellos entonarán contra él coplas y sátiras y epigramas, diciendo: «¡Ay del que acumula bien ajeno! ¿Hasta cuándo? Amontona objetos empeñados; de repente, se alzarán tus acreedores, despertarán tus atormentadores, y te despojarán. Porque saqueaste naciones numerosas, te saqueará el resto de los pueblos; por tus asesinatos y violencias contra territorios, ciudades y poblaciones. ¡Ay del que reúne en casa ganancias injustas, y pone en lo alto su nido para salvarse de la desgracia! Destruyendo a tantas naciones has planeado la afrenta para tu casa y has malogrado tu vida. Gritarán las piedras de los muros, las vigas de leño responderán. ¡Ay del que construye con sangre la ciudad, funda la capital con crímenes! El Señor hará que suceda: trabajan los pueblos para el fuego, las naciones se fatigan por nada, cuando la tierra esté llena del conocimiento del Señor glorioso, como las aguas cubren el mar. ¡Ay del que emborracha a su prójimo, lo embriaga con una copa drogada, para remirarlo desnudo! Bebe tú también y enseña el prepucio, hártate de baldones y no de honores, que te pasa la copa la diestra del Señor y tu ignominia superará a tu honor. El Líbano violentado te aplastará, la matanza de animales te aterrará: por tus asesinatos y violencias en países, ciudades y poblaciones. ¿De qué le sirve al ídolo que lo talle el artífice, si es una imagen, un maestro de mentiras? ¿De qué al artífice confiar en su obra o fabricar ídolos mudos? ¡Ay del que dice a un leño: "Despierta, levanta", a la piedra muda: "Dime un oráculo"! Está forrado de plata y oro, por dentro no tiene alma. Pero el Señor está en su santo templo, ¡silencio ante él, toda la tierra!»

  8. 8

    Leitura patrística

    castelhano

    San Juan Crisóstomo $Homilía antes de partir en exilio, 1-3 (PG 52, 427*-430) $

    Muchas son las olas que nos ponen en peligro, y una gran tempestad nos amenaza: sin embargo, no tememos ser sumergidos porque permanecemos de pie sobre la roca. Aun cuando el mar se desate, no romperá esta roca; aunque se levanten las olas, nada podrán contra la barca de Jesús. Decidme, ¿qué podemos temer? ¿La muerte? Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. ¿El destierro? Del Señor es la tierra y cuanto la llena. ¿La confiscación de los bienes? Sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él. Yo me río de todo lo que es temible en este mundo y de sus bienes. No temo la muerte ni envidio las riquezas. No tengo deseos de vivir, si no es para vuestro bien espiritual. Por eso, os hablo de lo que sucede ahora exhortando vuestra caridad a la confianza. ¿No has oído aquella palabra del Señor: Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos? Y, allí donde un pueblo numeroso esté reunido por los lazos de la caridad, ¿no estará presente el Señor? me ha garantizado su protección, no es en mis fuerzas que me apoyo. Tengo en mis manos su palabra escrita. Éste es mi báculo, ésta es mi seguridad, éste es mi puerto tranquilo. Aunque se turbe el mundo entero, yo leo esta palabra escrita que llevo conmigo, porque ella es mi muro y mi defensa. ¿Qué es lo que ella me dice? Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Cristo está conmigo, ¿qué puedo temer? Que vengan a asaltarme las olas del mar y la ira de los poderosos; todo eso no pesa más que una tela de araña. Si no me hubiese retenido el amor que os tengo, no hubiese esperado a mañana para marcharme. En toda ocasión yo digo: «Señor, hágase tu voluntad: no lo que quiere éste o aquél, sino lo que tú quieres que haga». Éste es mi alcázar, ésta es mi roca inamovible, éste es mi báculo seguro. Si esto es lo que quiere Dios, que así se haga. Si quiere que me quede aquí, le doy gracias. En cualquier lugar donde me mande, le doy gracias también. Además, donde yo esté estaréis también vosotros, donde estéis vosotros estaré también yo: formamos todos un solo cuerpo, y el cuerpo no puede separarse de la cabeza, ni la cabeza del cuerpo. Aunque estemos separados en cuanto al lugar, permanecemos unidos por la caridad, y ni la misma muerte será capaz de desunirnos. Porque, aunque muera mi cuerpo, mi espíritu vivirá y no echará en olvido a su pueblo. Vosotros sois mis conciudadanos, mis padres, mis hermanos, mis hijos, mis miembros, mi cuerpo y mi luz, una luz más agradable que esta luz material. Porque, para mí, ninguna luz es mejor que la de vuestra caridad. La luz material me es útil en la vida presente, pero vuestra caridad es la que va preparando mi corona para el futuro.

  9. 9

    Responsórios

    castelhano

    $℣. $El Señor nos instruirá en sus caminos. $℟. $Y marcharemos por sus sendas. $℟. $Los que pecaban sin estar bajo la ley perecerán sin que intervenga la ley; los que pecaban bajo la ley, por la ley serán juzgados. Pues todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios. $℣. $Dios nos encerró a todos en la rebeldía para tener misericordia de todos. $℟. $Pues todos pecaron y todos están privados de la gloria de Dios. $℟. $Por el Evangelio sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada. Por eso, lo aguanto todo por los elegidos. $℣. $El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? $℟. $Por eso, lo aguanto todo por los elegidos.

  10. 10

    Súplicas

    V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.

  11. 11

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Oh Dios, fortaleza de los que esperan en ti, que has hecho brillar en la Iglesia a san Juan Crisóstomo por su admirable elocuencia y su capacidad de sacrificio, te pedimos que, instruidos por sus enseñanzas, nos llene de fuerza el ejemplo de su valerosa paciencia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  12. 12

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.