Liturgia das Horas
Laudes (Oração da Manhã)
Louvor ao nascer do dia, consagrando a manhã a Cristo Ressuscitado. Sugerida: Ao amanhecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Segunda-feira da 6ª Semana da Quaresma
Ao amanhecer
Laudes (Oração da Manhã)
Segunda-feira da 6ª Semana da Quaresma · Quaresma
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Laudes (Oração da Manhã) — Segunda-feira da 6ª Semana da Quaresma
Tempo litúrgico: Quaresma · Cor: roxo · Semana 1 do Saltério · Ciclo C
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhano¡Oh cruz fiel, árbol único en nobleza! Jamás el bosque dio mejor tributo en hoja, en flor y en fruto. ¡Dulces clavos! ¡Dulce árbol donde la Vida empieza con un peso tan dulce en su corteza! Vinagre y sed la boca, apenas gime; y, al golpe de los clavos y la lanza, un mar de sangre fluye, inunda, avanza por tierra, mar y cielo, y los redime. Ablándate, madero, tronco abrupto de duro corazón y fibra inerte; doblégate a este peso y esta muerte que cuelga de tus ramas como un fruto. Tú, solo entre los árboles, crecido para tender a Cristo en tu regazo; tú, el arca que nos salva; tú, el abrazo de Dios con los verdugos del Ungido. Al Dios de los designios de la historia, que es Padre, Hijo y Espíritu, alabanza; al que en la cruz devuelve la esperanza de toda salvación, honor y gloria. Amén. $O bien:$ Jesús de María, Cordero Santo, pues miro vuestra sangre, mirad mi llanto. ¿Cómo estáis de esta suerte, decid, Cordero casto, pues, naciendo tan limpio, de sangre estáis manchado? La piel divina os quitan las sacrílegas manos, no digo de los hombres, pues fueron mis pecados. Bien sé, Pastor divino, que estáis subido en lo alto, para llamar con silbos tan perdido ganado. Ya os oigo, Pastor mío, ya voy a vuestro pasto, pues como vos os dais ningún pastor se ha dado. ¡Ay de los que se visten de sedas y brocados, estando vos desnudo, sólo de sangre armado! ¡Ay de aquellos que manchan con violencia sus manos, los que llenan su boca con injurias y agravios! Nadie tendrá disculpa diciendo que cerrado halló jamás el cielo, si el cielo va buscando. Pues vos, con tantas puertas en pies, mano y costado, estáis de puro abierto casi descuartizado. ¡Ay si los clavos vuestros llegaran a mí tanto que clavaran al vuestro mi corazón ingrato! ¡Ay si vuestra corona, al menos por un rato, pasara a mi cabeza y os diera algún descanso!
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Salmodia — Salmo 41: Deseo del Señor y ansias de contemplar el templo
castelhanoSalmo 41: Deseo del Señor y ansias de contemplar el templo
_Dijo Jesús: «Me muero de tristeza: quedaos aquí, y velad conmigo.»_
Como busca la cierva corrientes de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío; tiene sed de Dios, del Dios vivo: ¿cuándo entraré a ver el rostro de Dios? Las lágrimas son mi pan noche y día, mientras todo el día me repiten: «¿Dónde está tu Dios?» Recuerdo otros tiempos, y desahogo mi alma conmigo: cómo marchaba a la cabeza del grupo, hacia la casa de Dios, entre cantos de júbilo y alabanza, en el bullicio de la fiesta. ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios, que volverás a alabarlo: «Salud de mi rostro, Dios mío.» Cuando mi alma se acongoja, te recuerdo desde el Jordán y el Hermón y el Monte Menor. Una sima grita a otra sima con voz de cascadas: tus torrentes y tus olas me han arrollado. De día el Señor me hará misericordia, de noche cantaré la alabanza del Dios de mi vida. Diré a Dios: «Roca mía, ¿por qué me olvidas? ¿Por qué voy andando, sombrío, hostigado por mi enemigo?» Se me rompen los huesos por las burlas del adversario; todo el día me preguntan: «¿Dónde está tu Dios?» ¿Por qué te acongojas, alma mía, por qué te me turbas? Espera en Dios, que volverás a alabarlo: «Salud de mi rostro, Dios mío.» Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Eclesiástico 36, 1-7. 13-16: Súplica en favor de la ciudad santa de Jerusalén
castelhanoEclesiástico 36, 1-7. 13-16: Súplica en favor de la ciudad santa de Jerusalén
_Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera._
Sálvanos, Dios del universo, infunde tu terror a todas las naciones; amenaza con tu mano al pueblo extranjero, para que sienta tu poder. Como les mostraste tu santidad al castigarnos, muéstranos así tu gloria castigándolos a ellos: para que sepan, como nosotros lo sabemos, que no hay Dios fuera de ti. Renueva los prodigios, repite los portentos, exalta tu mano, robustece tu brazo. Reúne a todas las tribus de Jacob y dales su heredad como antiguamente. Ten compasión del pueblo que lleva tu nombre, de Israel, a quien nombraste tu primogénito; ten compasión de tu ciudad santa, de Jerusalén, lugar de tu reposo. Llena a Sion de tu majestad, y al templo, de tu gloria. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 18 A: Alabanza al Dios creador del universo
castelhanoSalmo 18 A: Alabanza al Dios creador del universo
_El que inició y completa nuestra fe, Jesús, soportó la cruz, despreciando a la ignominia, y ahora está sentado a la derecha de Dios._
El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol: él sale como el esposo de su alcoba, contento como un héroe, a recorrer su camino. Asoma por un extremo del cielo, y su órbita llega al otro extremo: nada se libra de su calor. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Leitura breve
castelhanoJr 11, 19-20
Yo, como cordero manso, llevado al matadero, no sabía los planes homicidas que contra mí planeaban: «Talemos el árbol en su lozanía, arranquémoslo de la tierra vital, que su nombre no se pronuncie más.» Pero tú, Señor de los ejércitos, juzgas rectamente, pruebas las entrañas y el corazón; veré mi venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
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Responsório breve
castelhano$℣. $Nos has comprado, Señor, con tu sangre. $℟. $Nos has comprado, Señor, con tu sangre. $℣. $De toda raza, lengua, pueblo y nación. $℟. $Con tu sangre. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Nos has comprado, Señor, con tu sangre.
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Cântico de Zacarias (Benedictus)
Lc 1,68-79
_Padre justo, el mundo no te ha conocido; yo te he conocido, porque tú me enviaste._
Bendito seja o Senhor Deus de Israel, porque visitou e resgatou o seu povo. Suscitou-nos um poderoso Salvador, na casa de Davi, seu servo, como prometera desde o princípio, pela boca dos seus santos profetas, para nos livrar dos nossos inimigos e das mãos de todos os que nos odeiam. Assim usou de misericórdia com nossos pais, lembrando-se da sua santa aliança, do juramento que fez a Abraão, nosso pai, de nos conceder que, sem temor, libertados das mãos dos inimigos, o sirvamos em santidade e justiça, todos os dias da nossa vida. E tu, menino, serás chamado profeta do Altíssimo, porque irás diante do Senhor a preparar os seus caminhos, para dar ao seu povo o conhecimento da salvação, na remissão dos seus pecados; pelas entranhas de misericórdia do nosso Deus, com que nos visitou o Sol nascente lá do alto, para iluminar os que jazem nas trevas e na sombra da morte, e dirigir os nossos passos no caminho da paz. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.
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Preces
castelhanoAcudamos a Cristo, nuestro Salvador, que nos redimió con su muerte y resurrección, y supliquémosle, diciendo: _Señor, ten piedad de nosotros._ - Tú que subiste a Jerusalén para sufrir la pasión y entrar así en la gloria, _conduce a tu Iglesia a la Pascua eterna._ - Tú que, exaltado en la cruz, quisiste ser atravesado por la lanza del soldado, _sana nuestras heridas._ - Tú que convertiste el madero de la cruz en árbol de vida, _haz que los renacidos en el bautismo gocen de la abundancia de los frutos de este árbol._ - Tú que clavado en la cruz, perdonaste al ladrón arrepentido, _perdónanos también a nosotros, pecadores._
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Pai Nosso
Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.
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Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza, y levanta nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.