Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-03

Liturgia das Horas

Laudes (Oração da Manhã)

Louvor ao nascer do dia, consagrando a manhã a Cristo Ressuscitado. Sugerida: Ao amanhecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

AdventoSemana 3 do saltérioAno B21/12/2026

São Pedro Canísio, presbítero e doutor

Ao amanhecer

Laudes (Oração da Manhã)

São Pedro Canísio, presbítero e doutor · Advento

  1. 1

    Laudes (Oração da Manhã) — São Pedro Canísio, presbítero e doutor

    Tempo litúrgico: Advento · Cor: roxo · Semana 3 do Saltério · Ciclo B

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Ya muy cercano, Emmanuel, hoy te presiente Israel, que en triste exilio vive ahora y redención de ti implora. Ven ya, del cielo resplandor, Sabiduría del Señor, pues con tu luz, que el mundo ansía, nos llegará nueva alegría. Llegando estás, Dios y Señor, del Sinaí legislador, que la ley santa promulgaste y tu poder allí mostraste. Ven, Vara santa de Jesé, contigo el pueblo a lo que fue volver espera, pues aún gime bajo el cruel yugo que lo oprime. Ven, Llave de David, que al fin el cielo abriste al hombre ruin que hoy puede andar libre su vía, con la esperanza del gran día. Aurora tú eres que, al nacer, nos trae nuevo amanecer, y, con tu luz, viva esperanza el corazón del hombre alcanza. Rey de la gloria, tu poder al enemigo ha de vencer, y, al ayudar nuestra flaqueza, se manifiesta tu grandeza. Amén. $O bien:$ ¡Cielos, lloved vuestra justicia! ¡Ábrete, tierra! ¡Haz germinar al Salvador! Oh Señor, Pastor de la casa de Israel, que conduces a tu pueblo, ven a rescatarnos por el poder de tu brazo. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Sabiduría, salida de la boca del Padre, anunciada por profetas, ven a enseñarnos el camino de la salvación. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Hijo de David, estandarte de los pueblos y los reyes, a quien clama el mundo entero, ven a libertarnos, Señor, no tardes ya. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, tú que reinas sobre el mundo, ven a libertar a los que en tinieblas te esperan. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Sol naciente, esplendor de la luz eterna y sol de justicia, ven a iluminar a los que yacen en sombras de muerte. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Rey de las naciones y Piedra angular de la Iglesia, tú que unes a los pueblos, ven a libertar a los hombres que has creado. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Oh Emmanuel, nuestro rey, salvador de las naciones, esperanza de los pueblos, ven a libertarnos, Señor, no tardes ya. Ven pronto, Señor. ¡Ven, Salvador! Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo Como era en el principio, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 118, 145-152: XIX (Coph)

    castelhano

    Salmo 118, 145-152: XIX (Coph)

    _El Señor viene del Líbano, su brillo es como el día._

    Te invoco de todo corazón: respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes; a ti grito: sálvame, y cumpliré tus decretos; me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, esperando tus palabras. Mis ojos se adelantan a las vigilias, meditando tu promesa; escucha mi voz por tu misericordia, con tus mandamientos dame vida; ya se acercan mis inicuos perseguidores, están lejos de tu voluntad. Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables; hace tiempo comprendí que tus preceptos los fundaste para siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Sabiduría 9, 1-6. 9-11: Dame, Señor, la sabiduría

    castelhano

    Sabiduría 9, 1-6. 9-11: Dame, Señor, la sabiduría

    _Cielos, dejad caer el rocío; que las nubes lluevan al Justo, y la tierra germine al Salvador._

    Dios de los padres, y Señor de la misericordia, que con tu palabra hiciste todas las cosas, y en tu sabiduría formaste al hombre, para que dominase sobre tus criaturas, y para regir el mundo con santidad y justicia, y para administrar justicia con rectitud de corazón. Dame la sabiduría asistente de tu trono y no me excluyas del número de tus siervos, porque siervo tuyo soy, hijo de tu sierva, hombre débil y de pocos años, demasiado pequeño para conocer el juicio y las leyes. Pues, aunque uno sea perfecto entre los hijos de los hombres, sin la sabiduría, que procede de ti, será estimado en nada. Contigo está la sabiduría, conocedora de tus obras, que te asistió cuando hacías el mundo, y que sabe lo que es grato a tus ojos y lo que es recto según tus preceptos. Mándala de tus santos cielos, y de tu trono de gloria envíala, para que me asista en mis trabajos y venga yo a saber lo que te es grato. Porque ella conoce y entiende todas las cosas, y me guiará prudentemente en mis obras, y me guardará en su esplendor. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 116: Invitación universal a la alabanza divina

    castelhano

    Salmo 116: Invitación universal a la alabanza divina

    _Prepárate, Israel, y sal al encuentro de tu Salvador que se acerca._

    Alabad al Señor, todas las naciones, aclamadlo, todos los pueblos. Firme es su misericordia con nosotros, su fidelidad dura por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Leitura breve

    castelhano

    Is 7, 14b-15

    Mirad: La Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel (que significa «Dios-con-nosotros»). Comerá requesón con miel, hasta que aprenda a rechazar el mal y a escoger el bien.

  8. 8

    Responsório breve

    castelhano

    $℣. $Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. $℟. $Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor. $℣. $Su gloria aparecerá sobre ti. $℟. $Amanecerá el Señor. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Sobre ti, Jerusalén, amanecerá el Señor.

  9. 9

    Cântico de Zacarias (Benedictus)

    Lc 1,68-79

    _No temáis, dentro de cinco días vendrá a vosotros el Señor._

    Bendito seja o Senhor Deus de Israel, porque visitou e resgatou o seu povo. Suscitou-nos um poderoso Salvador, na casa de Davi, seu servo, como prometera desde o princípio, pela boca dos seus santos profetas, para nos livrar dos nossos inimigos e das mãos de todos os que nos odeiam. Assim usou de misericórdia com nossos pais, lembrando-se da sua santa aliança, do juramento que fez a Abraão, nosso pai, de nos conceder que, sem temor, libertados das mãos dos inimigos, o sirvamos em santidade e justiça, todos os dias da nossa vida. E tu, menino, serás chamado profeta do Altíssimo, porque irás diante do Senhor a preparar os seus caminhos, para dar ao seu povo o conhecimento da salvação, na remissão dos seus pecados; pelas entranhas de misericórdia do nosso Deus, com que nos visitou o Sol nascente lá do alto, para iluminar os que jazem nas trevas e na sombra da morte, e dirigir os nossos passos no caminho da paz. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.

  10. 10

    Preces

    castelhano

    Oremos, hermanos, a nuestro Señor Jesucristo, que en su misericordia nos visita, y digámosle con insistencia: _Ven, Señor Jesús._ - Tú que viniste del seno del Padre para revestirte de nuestra carne mortal, _libra de toda corrupción a nuestra naturaleza caída._ - Tú que cuando vengas al final de los tiempos aparecerás glorioso ante tus elegidos, _al venir ahora muéstrate clemente y compasivo con los pecadores._ - Nuestra gloria, oh Cristo, es alabarte; _visítanos, pues, con tu salvación._ - Tú que por la fe nos has llevado a la luz, _haz que te agrademos también con nuestras obras._

  11. 11

    Pai Nosso

    Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.

  12. 12

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Escucha, Señor, la oración de tu pueblo, alegre por la venida de tu Hijo en carne mortal, y haz que cuando vuelva en su gloria, al final de los tiempos, podamos alegrarnos de escuchar de sus labios la invitación a poseer el reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  13. 13

    Bênção

    O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.