Liturgia das Horas
Vésperas (Oração da Tarde)
Ação de graças ao entardecer, com o cântico do Magnificat. Sugerida: Ao anoitecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Ao anoitecer
Vésperas (Oração da Tarde)
Santos Nereu e Aquileu, mártires · Tempo Pascal
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Vésperas (Oração da Tarde) — Santos Nereu e Aquileu, mártires
Tempo litúrgico: Tempo Pascal · Cor: vermelho · Semana 1 do Saltério · Ciclo A
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoNuestra Pascua inmolada, aleluya, es Cristo el Señor, aleluya, aleluya. Pascua sagrada, ¡oh fiesta de la luz!, despierta, tú que duermes, y el Señor te alumbrará. Pascua sagrada, ¡oh fiesta universal!, el mundo renovado canta un himno a su Señor. Pascua sagrada, ¡victoria de la cruz! La muerte, derrotada, ha perdido su aguijón. Pascua sagrada, ¡oh noche bautismal! Del seno de las aguas renacemos al Señor. Pascua sagrada, ¡eterna novedad! Dejad al hombre viejo, revestíos del Señor. Pascua sagrada. La sala del festín se llena de invitados que celebran al Señor. Pascua sagrada, ¡Cantemos al Señor! Vivamos la alegría dada a luz en el dolor. $O bien:$ Quédate con nosotros, la noche está cayendo. ¿Cómo te encontraremos al declinar el día, si tu camino no es nuestro camino? Detente con nosotros; la mesa está servida, caliente el pan y envejecido el vino. ¿Cómo sabremos que eres un hombre entre los hombres, si no compartes nuestra mesa humilde? Repártenos tu cuerpo, y el gozo irá alejando la oscuridad que pesa sobre el hombre. Vimos romper el día sobre tu hermoso rostro, y al sol abrirse paso por tu frente. Que el viento de la noche no apague el fuego vivo que nos dejó tu paso en la mañana. Arroja en nuestras manos, tendidas en tu busca, las ascuas encendidas del Espíritu; y limpia, en lo más hondo del corazón del hombre, tu imagen empañada por la culpa. $O bien:$ ¿Qué ves en la noche, dinos centinela? Dios como un almendro con la flor despierta; Dios que nunca duerme busca quien no duerma, y entre las diez vírgenes sólo hay cinco en vela. ¿Qué ves en la noche, dinos centinela? Gallos vigilantes que la noche alertan. Quien negó tres veces otras tres confiesa, y pregona el llanto lo que el miedo niega. ¿Qué ves en la noche, dinos centinela? Muerto lo bajaban a la tumba nueva. Nunca tan adentro tuvo al sol la tierra. Daba el monte gritos, piedra contra piedra. ¿Qué ves en la noche, dinos centinela? Vi los cielos nuevos y la tierra nueva. Cristo entre los vivos, y la muerte muerta. Dios en las criaturas, ¡y eran todas buenas! Amén. $O bien:$ Porque anochece ya, porque es tarde, Dios mío, porque temo perder las huellas del camino, no me dejes tan solo y quédate conmigo. Porque he sido rebelde y he buscado el peligro y escudriñé curioso las cumbres y el abismo, perdóname, Señor, y quédate conmigo. Porque ardo en sed de ti y en hambre de tu trigo, ven, siéntate a mi mesa, bendice el pan y el vino. ¡Qué aprisa cae la tarde! ¡Quédate al fin conmigo! Amén.
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Salmodia — Salmo 48-I: Vanidad de las riquezas
castelhanoSalmo 48-I: Vanidad de las riquezas
_Buscad los bienes de allá arriba, no los de la tierra. Aleluya._
Oíd esto, todas las naciones; escuchadlo, habitantes del orbe: plebeyos y nobles, ricos y pobres; mi boca hablará sabiamente, y serán muy sensatas mis reflexiones; prestaré oído al proverbio y propondré mi problema al son de la cítara. ¿Por qué habré de temer los días aciagos, cuando me cerquen y acechen los malvados que confían en su opulencia y se jactan de sus inmensas riquezas, si nadie puede salvarse ni dar a Dios un rescate? Es tan caro el rescate de la vida, que nunca les bastará para vivir perpetuamente sin bajar a la fosa. Mirad: los sabios mueren, lo mismo que perecen los ignorantes y necios, y legan sus riquezas a extraños. El sepulcro es su morada perpetua y su casa de edad en edad, aunque hayan dado nombre a países. El hombre no perdura en la opulencia, sino que perece como los animales. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 48-II
castelhanoSalmo 48-II
_El Señor me salva de las garras del abismo. Aleluya._
Éste es el camino de los confiados, el destino de los hombres satisfechos: son un rebaño para el abismo, la muerte es su pastor, y bajan derechos a la tumba; se desvanece su figura, y el abismo es su casa. Pero a mí, Dios me salva, me saca de las garras del abismo y me lleva consigo. No te preocupes si se enriquece un hombre y aumenta el fasto de su casa: cuando muera, no se llevará nada, su fasto no bajará con él. Aunque en vida se felicitaba: "Ponderan lo bien que lo pasas", irá a reunirse con sus antepasados, que no verán nunca la luz. El hombre rico e inconsciente es como un animal que perece. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Apocalipsis 4, 11; 5, 9. 10. 12: Himno de los redimidos
castelhanoApocalipsis 4, 11; 5, 9. 10. 12: Himno de los redimidos
_Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria y el esplendor. Aleluya._
Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado. Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra. Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Leitura breve
castelhano1 P 2, 4-5
Acercándoos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero escogida y preciosa ante Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción del templo del Espíritu, formando un sacerdocio sagrado, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepta por Jesucristo.
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Responsório breve
castelhano$℣. $Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya. $℟. $Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya. $℣. $Al ver al Señor. $℟. $Aleluya, aleluya. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya.
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Cântico da Virgem Maria (Magnificat)
Lc 1,46-55
_Lo que os digo es la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Defensor. Aleluya._
A minha alma engrandece o Senhor, e o meu espírito exulta em Deus, meu Salvador, porque olhou para a humildade da sua serva. De hoje em diante, todas as gerações me chamarão bem-aventurada, porque o Todo-Poderoso fez em mim maravilhas: Santo é o seu nome. A sua misericórdia se estende de geração em geração sobre os que o temem. Manifestou o poder do seu braço, dispersou os soberbos de coração, depôs os poderosos dos seus tronos e exaltou os humildes. Encheu de bens os famintos e despediu os ricos de mãos vazias. Acolheu a Israel, seu servo, lembrado da sua misericórdia, como prometera a nossos pais, a Abraão e à sua descendência para sempre. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.
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Preces
castelhanoInvoquemos a Cristo, que con su resurrección ha reanimado la esperanza de su pueblo, y digámosle: _Señor Jesús, tú que siempre vives para interceder por nosotros, escúchanos._ - Señor Jesús, de cuyo costado traspasado salió sangre y agua, _haz de la Iglesia tu Esposa inmaculada._ - Pastor supremo de la Iglesia, que después de tu resurrección encomendaste a Pedro, que te profesó su amor, el cuidado de tus ovejas, _concede a nuestro Papa N. un amor ardiente y celo apostólico._ - Tú que concediste a los discípulos que pescaban en el mar una pesca abundante, _envía operarios que continúen su trabajo apostólico._ - Tú que preparaste a la orilla del mar pan y pescado para los discípulos, _no permitas que nuestros hermanos mueran de hambre por culpa nuestra._ - Señor Jesús, nuevo Adán que nos das la vida, transforma a nuestros difuntos a imagen tuya, _para que compartan contigo la alegría de tu reino._
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Pai Nosso
Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.
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Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Que tu pueblo, Señor, exulte siempre al verse renovado y rejuvenecido en el espíritu, y que la alegría de haber recobrado la adopción filial afiance su esperanza de resucitar gloriosamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.