Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-03

Liturgia das Horas

Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)

Breve pausa de oração no meio do dia, em memória da Paixão. Sugerida: 9h · 12h · 15h. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

QuaresmaSemana 3 do saltérioAno A11/03/2026

Quarta-feira da 4ª Semana da Quaresma

9h · 12h · 15h

Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)

Quarta-feira da 4ª Semana da Quaresma · Quaresma

  1. 1

    Hora Média (Terça, Sexta ou Nona) — Quarta-feira da 4ª Semana da Quaresma

    Tempo litúrgico: Quaresma · Cor: roxo · Semana 3 do Saltério · Ciclo A

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Pastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño: tú, que hiciste cayado de ese leño en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos pues te confieso por mi amor y dueño y la palabra de seguir te empeño tus dulces silbos y tus pies hermosos. Oye, pastor, pues por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados... Pero ¿cómo te digo que me esperes si estás para esperar los pies clavados? Amén $O bien:$ El mundo brilla de alegría. Se renueva la faz de la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Esta es la hora en que rompe el Espíritu el techo de la tierra, y una lengua de fuego innumerable purifica, renueva, enciende, alegra las entrañas del mundo. Esta es la fuerza que pone en pie a la Iglesia en medio de las plazas y levanta testigos en el pueblo, para hablar con palabras como espadas delante de los jueces. Llama profunda, que escrutas e iluminas el corazón del hombre: restablece la fe con tu noticia, y el amor ponga en vela la esperanza, hasta que el Señor vuelva. $O bien:$ Tu poder multiplica la eficacia del hombre, y crece cada día, entre sus manos, la obra de tus manos. Nos señalaste un trozo de la viña y nos dijiste: «Venid y trabajad.» Nos mostraste una mesa vacía y nos dijiste: «Llenadla de pan.» Nos presentaste un campo de batalla y nos dijiste: «Construid la paz.» Nos sacaste al desierto con el alba y nos dijiste: «Levantad la ciudad.» Pusiste una herramienta en nuestras manos y nos dijiste: «Es tiempo de crear.» Escucha a mediodía el rumor del trabajo con que el hombre se afana en tu heredad. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Por los siglos. Amén. $O bien:$ El trabajo, Señor, de cada día nos sea por tu amor santificado, convierte su dolor en alegría de amor, que para dar tú nos has dado. Paciente y larga es nuestra tarea en la noche oscura del amor que espera; dulce huésped del alma, al que flaquea dale tu luz, tu fuerza que aligera. En el alto gozoso del camino, demos gracias a Dios, que nos concede la esperanza sin fin del don divino; todo lo puede en Él quien nada puede. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 118, 105-112: XIV (Nun): Himno a la ley divina

    castelhano

    Salmo 118, 105-112: XIV (Nun): Himno a la ley divina

    _Han llegado los días de penitencia; expiemos nuestros pecados y salvaremos nuestras almas._

    Lámpara es tu palabra para mis pasos, luz en mi sendero; lo juro y lo cumpliré: guardaré tus justos mandamientos; ¡estoy tan afligido! Señor, dame vida según tu promesa. Acepta, Señor, los votos que pronuncio, enséñame tus mandatos; mi vida está siempre en peligro, pero no olvido tu voluntad; los malvados me tendieron un lazo, pero no me desvié de tus decretos. Tus preceptos son mi herencia perpetua, la alegría de mi corazón; inclino mi corazón a cumplir tus leyes, siempre y cabalmente. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 69: Dios mío, ven en mi auxilio

    castelhano

    Salmo 69: Dios mío, ven en mi auxilio

    Dios mío, dígnate librarme; Señor, date prisa en socorrerme. Sufran una derrota ignominiosa los que me persiguen a muerte; vuelvan la espalda afrentados los que traman mi daño; que se retiren avergonzados los que se ríen de mí. Alégrense y gocen contigo todos los que te buscan; y digan siempre: «Dios es grande», los que desean tu salvación. Yo soy pobre y desgraciado: Dios mío, socórreme, que tú eres mi auxilio y mi liberación. ¡Señor, no tardes! Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 74: El Señor, juez supremo

    castelhano

    Salmo 74: El Señor, juez supremo

    Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias, invocando tu nombre, contando tus maravillas. «Cuando elija la ocasión, yo juzgaré rectamente. Aunque tiemble la tierra con sus habitantes, yo he afianzado sus columnas.» Digo a los jactanciosos: «No jactaros»; a los malvados: «No alcéis la testuz, no alcéis la testuz contra el cielo, no digáis insolencias contra la Roca.» Ni del oriente ni del occidente, ni del desierto ni de los montes, sólo Dios gobierna: a uno humilla, a otro ensalza. El Señor tiene una copa en la mano, un vaso lleno de vino drogado: lo da a beber hasta las heces a todos los malvados de la tierra. Pero yo siempre proclamaré su grandeza, y tañeré para el Dios de Jacob: derribaré el poder de los malvados, y se alzará el poder del justo. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Leitura breve

    castelhano

    Ez 18, 30b-32

    «Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no caeréis en pecado. Quitaos de encima los delitos que habéis perpetrado y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo; y así no moriréis, casa de Israel. Pues no quiero la muerte de nadie -oráculo del Señor-. ¡Arrepentíos, y viviréis!»

  8. 8

    Responsório breve

    castelhano

    $℣. $Oh Dios, crea en mí un corazón puro. $℟. $Renuévame por dentro con espíritu firme.

  9. 9

    Versículo

    V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor.

  10. 10

    Súplicas

    V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor. Peçamos a graça da perseverança no meio das ocupações do dia. Rezemos pela paz no mundo e pela santificação do nosso trabalho.

  11. 11

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Penetrados del sentido cristiano de la Cuaresma y alimentados con tu palabra, te pedimos, Señor, que te sirvamos fielmente con nuestras penitencias y perseveremos unidos en la plegaria. Por Jesucristo nuestro Señor.

  12. 12

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.