Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-03

Liturgia das Horas

Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)

Breve pausa de oração no meio do dia, em memória da Paixão. Sugerida: 9h · 12h · 15h. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

QuaresmaSemana 1 do saltérioAno A25/02/2026

Quarta-feira da 2ª Semana da Quaresma

9h · 12h · 15h

Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)

Quarta-feira da 2ª Semana da Quaresma · Quaresma

  1. 1

    Hora Média (Terça, Sexta ou Nona) — Quarta-feira da 2ª Semana da Quaresma

    Tempo litúrgico: Quaresma · Cor: roxo · Semana 1 do Saltério · Ciclo A

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Pastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño: tú, que hiciste cayado de ese leño en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos pues te confieso por mi amor y dueño y la palabra de seguir te empeño tus dulces silbos y tus pies hermosos. Oye, pastor, pues por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados... Pero ¿cómo te digo que me esperes si estás para esperar los pies clavados? Amén $O bien:$ El mundo brilla de alegría. Se renueva la faz de la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Esta es la hora en que rompe el Espíritu el techo de la tierra, y una lengua de fuego innumerable purifica, renueva, enciende, alegra las entrañas del mundo. Esta es la fuerza que pone en pie a la Iglesia en medio de las plazas y levanta testigos en el pueblo, para hablar con palabras como espadas delante de los jueces. Llama profunda, que escrutas e iluminas el corazón del hombre: restablece la fe con tu noticia, y el amor ponga en vela la esperanza, hasta que el Señor vuelva. $O bien:$ Tu poder multiplica la eficacia del hombre, y crece cada día, entre sus manos, la obra de tus manos. Nos señalaste un trozo de la viña y nos dijiste: «Venid y trabajad.» Nos mostraste una mesa vacía y nos dijiste: «Llenadla de pan.» Nos presentaste un campo de batalla y nos dijiste: «Construid la paz.» Nos sacaste al desierto con el alba y nos dijiste: «Levantad la ciudad.» Pusiste una herramienta en nuestras manos y nos dijiste: «Es tiempo de crear.» Escucha a mediodía el rumor del trabajo con que el hombre se afana en tu heredad. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Por los siglos. Amén. $O bien:$ El trabajo, Señor, de cada día nos sea por tu amor santificado, convierte su dolor en alegría de amor, que para dar tú nos has dado. Paciente y larga es nuestra tarea en la noche oscura del amor que espera; dulce huésped del alma, al que flaquea dale tu luz, tu fuerza que aligera. En el alto gozoso del camino, demos gracias a Dios, que nos concede la esperanza sin fin del don divino; todo lo puede en Él quien nada puede. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 118, 9-16: II (Beth)

    castelhano

    Salmo 118, 9-16: II (Beth)

    _Han llegado los días de penitencia; expiemos nuestros pecados y salvaremos nuestras almas._

    ¿Cómo podrá un joven andar honestamente? Cumpliendo tus palabras. Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. Bendito eres, Señor, enséñame tus leyes. Mis labios van enumerando los mandamientos de tu boca; mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. Medito tus decretos, y me fijo en tus sendas; tu voluntad es mi delicia, no olvidaré tus palabras. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 16-I: Dios, esperanza del inocente perseguido

    castelhano

    Salmo 16-I: Dios, esperanza del inocente perseguido

    Señor, escucha mi apelación atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño: emane de ti la sentencia, miren tus ojos la rectitud. Aunque sondees mi corazón, visitándolo de noche, aunque me pruebes al fuego, no encontrarás malicia en mí. Mi boca no ha faltado como suelen los hombres; según tus mandatos, yo me he mantenido en la senda establecida. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas de los adversarios a quien se refugia a tu derecha. Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme de los malvados que me asaltan, del enemigo mortal que me cerca. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 16-II

    castelhano

    Salmo 16-II

    Han cerrado sus entrañas y hablan con boca arrogante; ya me rodean sus pasos, se hacen guiños para derribarme, como un león ávido de presa, como un cachorro agazapado en su escondrijo. Levántate, Señor, hazle frente, doblégalo, que tu espada me libre del malvado, y tu mano, Señor, de los mortales; mortales de este mundo: sea su lote esta vida; de tu despensa les llenarás el vientre, se saciarán sus hijos y dejarán a sus pequeños lo que sobra. Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Leitura breve

    castelhano

    Ez 18, 30b-32

    «Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no caeréis en pecado. Quitaos de encima los delitos que habéis perpetrado y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo; y así no moriréis, casa de Israel. Pues no quiero la muerte de nadie -oráculo del Señor-. ¡Arrepentíos, y viviréis!»

  8. 8

    Responsório breve

    castelhano

    $℣. $Oh Dios, crea en mí un corazón puro. $℟. $Renuévame por dentro con espíritu firme.

  9. 9

    Versículo

    V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor.

  10. 10

    Súplicas

    V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor. Peçamos a graça da perseverança no meio das ocupações do dia. Rezemos pela paz no mundo e pela santificação do nosso trabalho.

  11. 11

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Señor, mira complacido a tu pueblo que desea entregarse a ti con una vida santa; y a los que dominan su cuerpo con la penitencia transfórmales interiormente mediante el fruto de las buenas obras. Por Jesucristo nuestro Señor.

  12. 12

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.