Liturgia das Horas
Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)
Breve pausa de oração no meio do dia, em memória da Paixão. Sugerida: 9h · 12h · 15h. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
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9h · 12h · 15h
Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)
Quarta-feira de Cinzas · Quaresma
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Hora Média (Terça, Sexta ou Nona) — Quarta-feira de Cinzas
Tempo litúrgico: Quaresma · Cor: roxo · Semana 4 do Saltério · Ciclo A
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoPastor que con tus silbos amorosos me despertaste del profundo sueño: tú, que hiciste cayado de ese leño en que tiendes los brazos poderosos, vuelve los ojos a mi fe piadosos pues te confieso por mi amor y dueño y la palabra de seguir te empeño tus dulces silbos y tus pies hermosos. Oye, pastor, pues por amores mueres, no te espante el rigor de mis pecados pues tan amigo de rendidos eres. Espera, pues, y escucha mis cuidados... Pero ¿cómo te digo que me esperes si estás para esperar los pies clavados? Amén $O bien:$ El mundo brilla de alegría. Se renueva la faz de la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Esta es la hora en que rompe el Espíritu el techo de la tierra, y una lengua de fuego innumerable purifica, renueva, enciende, alegra las entrañas del mundo. Esta es la fuerza que pone en pie a la Iglesia en medio de las plazas y levanta testigos en el pueblo, para hablar con palabras como espadas delante de los jueces. Llama profunda, que escrutas e iluminas el corazón del hombre: restablece la fe con tu noticia, y el amor ponga en vela la esperanza, hasta que el Señor vuelva. $O bien:$ Tu poder multiplica la eficacia del hombre, y crece cada día, entre sus manos, la obra de tus manos. Nos señalaste un trozo de la viña y nos dijiste: «Venid y trabajad.» Nos mostraste una mesa vacía y nos dijiste: «Llenadla de pan.» Nos presentaste un campo de batalla y nos dijiste: «Construid la paz.» Nos sacaste al desierto con el alba y nos dijiste: «Levantad la ciudad.» Pusiste una herramienta en nuestras manos y nos dijiste: «Es tiempo de crear.» Escucha a mediodía el rumor del trabajo con que el hombre se afana en tu heredad. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Por los siglos. Amén. $O bien:$ El trabajo, Señor, de cada día nos sea por tu amor santificado, convierte su dolor en alegría de amor, que para dar tú nos has dado. Paciente y larga es nuestra tarea en la noche oscura del amor que espera; dulce huésped del alma, al que flaquea dale tu luz, tu fuerza que aligera. En el alto gozoso del camino, demos gracias a Dios, que nos concede la esperanza sin fin del don divino; todo lo puede en Él quien nada puede. Amén.
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Salmodia — Salmo 118, 145-152: XIX (Coph)
castelhanoSalmo 118, 145-152: XIX (Coph)
_Han llegado los días de penitencia; expiemos nuestros pecados y salvaremos nuestras almas._
Te invoco de todo corazón: respóndeme, Señor, y guardaré tus leyes; a ti grito: sálvame, y cumpliré tus decretos; me adelanto a la aurora pidiendo auxilio, esperando tus palabras. Mis ojos se adelantan a las vigilias, meditando tu promesa; escucha mi voz por tu misericordia, con tus mandamientos dame vida; ya se acercan mis inicuos perseguidores, están lejos de tu voluntad. Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables; hace tiempo comprendí que tus preceptos los fundaste para siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 93-I: Invocación a la justicia de Dios contra los opresores
castelhanoSalmo 93-I: Invocación a la justicia de Dios contra los opresores
Dios de la venganza, Señor, Dios de la venganza, resplandece. Levántate, juzga la tierra, paga su merecido a los soberbios. ¿Hasta cuándo, Señor, los culpables, hasta cuándo triunfarán los culpables? Discursean profiriendo insolencias, se jactan los malhechores; trituran, Señor, a tu pueblo, oprimen a tu heredad; asesinan a viudas y forasteros, degüellan a los huérfanos, y comentan: "Dios no lo ve, el Dios de Jacob no se entera". Enteraos, los más necios del pueblo, ignorantes, ¿cuándo discurriréis? El que plantó el oído ¿no va a oír? El que formó el ojo ¿no va a ver? El que educa a los pueblos ¿no va a castigar? El que instruye al hombre ¿no va a saber? Sabe el Señor que los pensamientos del hombre son insustanciales. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 93-II
castelhanoSalmo 93-II
Dichoso el hombre a quien tú educas, al que enseñas tu ley, dándole descanso tras los años duros, mientras al malvado le cavan la fosa. Porque el Señor no rechaza a su pueblo, ni abandona su heredad: el justo obtendrá su derecho, y un porvenir los rectos de corazón. ¿Quién se pone a mi favor contra los perversos, quién se coloca a mi lado frente a los malhechores? Si el Señor no me hubiera auxiliado, ya estaría yo habitando en el silencio. Cuando me parece que voy a tropezar, tu misericordia, Señor, me sostiene; cuando se multiplican mis preocupaciones, tus consuelos son mi delicia. ¿Podrá aliarse contigo un tribunal inicuo que dicta injusticias en nombre de la ley? Aunque atenten contra la vida del justo y condenen a muerte al inocente, el Señor será mi alcázar, Dios será mi roca de refugio. Él les pagará su iniquidad, los destruirá por sus maldades, los destruirá el Señor, nuestro Dios. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Leitura breve
castelhanoEz 18, 30b-32
«Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no caeréis en pecado. Quitaos de encima los delitos que habéis perpetrado y estrenad un corazón nuevo y un espíritu nuevo; y así no moriréis, casa de Israel. Pues no quiero la muerte de nadie -oráculo del Señor-. ¡Arrepentíos, y viviréis!»
- 8
Responsório breve
castelhano$℣. $Oh Dios, crea en mí un corazón puro. $℟. $Renuévame por dentro con espíritu firme.
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Versículo
V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor.
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Súplicas
V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor. Peçamos a graça da perseverança no meio das ocupações do dia. Rezemos pela paz no mundo e pela santificação do nosso trabalho.
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Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor, fortalécenos con tu auxilio al empezar la Cuaresma, para que nos mantengamos en espíritu de conversión; que la austeridad penitencial de estos días nos ayude en el combate cristiano contra las fuerzas del mal. Por Jesucristo nuestro Señor.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.