Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Sexta-feira da 1ª Semana do Advento · Advento
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Ofício das Leituras — Sexta-feira da 1ª Semana do Advento
Tempo litúrgico: Advento · Cor: roxo · Semana 4 do Saltério · Ciclo A
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoMirad las estrellas fulgentes brillar, sus luces anuncian que Dios ahí está, la noche en silencio, la noche en su paz, murmura esperanzas cumpliéndose ya. Los ángeles santos, que vienen y van, preparan caminos por donde vendrá el Hijo del Padre, el Verbo eternal, al mundo del hombre en carne mortal. Abrid vuestras puertas, ciudades de paz, que el Rey de la gloria ya pronto vendrá; abrid corazones, hermanos, cantad que vuestra esperanza cumplida será. Los justos sabían que el hambre de Dios vendría a colmarla el Dios del Amor, su Vida es su vida, su Amor es su amor serían un día su gracia y su don. Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor, los hombres hermanos esperan tu voz, tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor. Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador. Amén. $O bien:$ ℣. Mirando a lo lejos, veo venir el poder de Dios y una nube que cubre toda la tierra. Salid a su encuentro y decidle: «Dinos si eres tú el que ha de reinar sobre el pueblo de Israel.» ℟. Mirando a lo lejos, veo venir el poder de Dios ℣. Sobre plebeyos y nobles, ricos y pobres. ℟. Salid a su encuentro y decidle: ℣. Pastor de Israel, escucha, tú que guías a José como un rebaño, tú que te sientas sobre querubines ℟. «Dinos si eres tú el que ha de reinar sobre el pueblo de Israel.» ℣. ¡Portones!, alzad los dinteles, que se alcen las antiguas compuertas: va a entrar ℟. El que ha de reinar sobre el pueblo de Israel. ℣. Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo ℟. Mirando a lo lejos, veo venir el poder de Dios y una nube que cubre toda la tierra. Salid a su encuentro y decidle: «Dinos si eres tú el que ha de reinar sobre el pueblo de Israel.»
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Salmodia — Salmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-I: Súplica contra los perseguidores injustos
castelhanoSalmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-I: Súplica contra los perseguidores injustos
_Levántate, Señor, y ven en mi auxilio._
Pelea, Señor, contra los que me atacan, guerrea contra los que me hacen guerra; empuña el escudo y la adarga, levántate y ven en mi auxilio; di a mi alma: «Yo soy tu victoria.» Y yo me alegraré con el Señor, gozando de su victoria; todo mi ser proclamará: «Señor, ¿quién como Tú, que defiendes al débil del poderoso, al pobre y humilde del explotador?» Se presentaban testigos violentos: me acusaban de cosas que ni sabía, me pagaban mal por bien, dejándome desamparado. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-II
castelhanoSalmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-II
_Juzga, Señor, y defiende mi causa, tú que eres poderoso._
Yo, en cambio, cuando estaban enfermos, me vestía de saco, me mortificaba con ayunos y desde dentro repetía mi oración. Como por un amigo o por un hermano, andaba triste; cabizbajo y sombrío, como quien llora a su madre. Pero, cuando yo tropecé, se alegraron, se juntaron contra mí y me golpearon por sorpresa; me laceraban sin cesar. Cruelmente se burlaban de mí, rechinando los dientes de odio. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-III
castelhanoSalmo 34, 1-2. 3c. 9-19. 22-23. 27-28-III
_Mi lengua anunciará tu justicia, todos los días te alabará, Señor._
Señor, ¿cuándo vas a mirarlo? Defiende mi vida de los que rugen, mi único bien, de los leones, y te daré gracias en la gran asamblea, te alabaré entre la multitud del pueblo. Que no canten victoria mis enemigos traidores, que no hagan guiños a mi costa los que me odian sin razón. Señor, tú lo has visto, no te calles, Señor, no te quedes a distancia; despierta, levántate, Dios mío, Señor mío, defiende mi causa. Que canten y se alegren los que desean mi victoria, que repitan siempre: «Grande es el Señor» los que desean la paz a tu siervo. Mi lengua anunciará tu justicia, todos los días te alabará. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Primeira leitura
castelhanoDel libro del profeta Isaías $Is 19, 16-25 $
Aquel día, los egipcios serán como mujeres, se asustarán y temblarán ante la mano del Señor de los ejércitos, que él agita contra ellos. Judea será el espanto de Egipto: sólo mentársela le producirá terror, por el plan que el Señor de los ejércitos planea contra él. Aquel día habrá en Egipto cinco ciudades que hablarán la lengua de Canaán y que jurarán por el Señor de los ejércitos; una de ellas se llamará Ciudad del Sol. Aquel día, en medio de Egipto, habrá un altar del Señor, y un monumento al Señor junto a la frontera. Serán signo y testimonio del Señor de los ejércitos en tierra egipcia. Si claman al Señor contra el opresor, él les enviará un salvador y defensor que los libre. El Señor se manifestará a Egipto, y Egipto, aquel día, reconocerá al Señor. Le ofrecerán sacrificios y ofrendas, harán votos al Señor y los cumplirán. El Señor herirá a Egipto con una plaga y lo curará; ellos volverán al Señor, él los escuchará y los curará. Aquel día habrá una calzada de Egipto a Asiria: Asiria entrará en Egipto, y Egipto en Asiria; y los egipcios con los asirios servirán a Dios. Aquel día, Israel será mediador entre Egipto y Asiria, será bendito en medio de la tierra; porque el Señor de los ejércitos lo bendice, diciendo: «Bendito mi pueblo, Egipto, y Asiria, obra de mis manos, e Israel, mi heredad».
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Leitura patrística
castelhanoSan Anselmo de Canterbury $Proslogion 1 $
Deja un momento tus ocupaciones habituales, hombre insignificante, entra un instante en ti mismo, apartándote del tumulto de tus pensamientos. Arroja lejos de ti las preocupaciones agobiantes y aparta de ti las inquietudes que te oprimen. Reposa en Dios un momento, descansa siquiera un momento en él. Entra en lo más profundo de tu alma, aparta de ti todo, excepto Dios y lo que puede ayudarte a alcanzarlo; cierra la puerta de tu habitación y búscalo en el silencio. Di con todas tus fuerzas, di al Señor: «Busco tu rostro; tu rostro busco, Señor.» (cf. Sal 27 [26], 8). Y ahora, Señor y Dios mío, enséñame dónde y cómo tengo que buscarte, dónde y cómo te encontraré. Si no estás en mí, Señor, si estás ausente, ¿dónde te buscaré? Si estás en todas partes, ¿por qué no te veo aquí presente? Es cierto que tú habitas en una luz inaccesible, ¿pero dónde está esa luz inaccesible?, ¿cómo me aproximaré a ella?, ¿quién me guiará y me introducirá en esa luz para que en ella te contemple? ¿Bajo qué signos, bajo qué aspecto te buscaré? Nunca te he visto, Señor y Dios mío, no conozco tu rostro. Dios altísimo, ¿qué hará este desterrado, lejos de ti?, ¿qué hará este servidor tuyo, sediento de tu amor, que se encuentra alejado de ti? Desea verte y tu rostro está muy lejos de él. Anhela acercarse a ti y tu morada es inaccesible. Arde en deseos de encontrarte e ignora dónde vives. No suspira más que por ti y jamás ha visto tu rostro. Señor, tú eres mi Dios, tú eres mi Señor y nunca te he visto. Tú me creaste y me redimiste, tú me has dado todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. He sido creado para verte, y todavía no he podido alcanzar él fin para el cual fui creado. Y tú, Señor, ¿hasta cuándo nos olvidarás, hasta cuándo dejarás de apartar tu rostro? ¿Cuándo volverás tu mirada hacia nosotros? ¿Cuándo nos escucharás? ¿Cuándo iluminarás nuestros ojos y nos mostrarás tu rostro? ¿Cuándo accederás a nuestros deseos? Míranos, Señor, escúchanos, ilumínanos, muéstrate a nosotros. Colma nuestros deseos y seremos felices; sin ti todo es hastío y tristeza. Ten piedad de nuestros trabajos y de los esfuerzos que hacemos por llegar hasta ti, ya que sin ti nada podemos. Enséñame a buscarte, muéstrame tu rostro, porque si tú no me lo enseñas no puedo buscarte. No puedo encontrarte si tú no te haces presente. Te buscaré deseándote, te desearé buscándote; amándote te encontraré, encontrándote te amaré.
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Responsórios
castelhano$℣. $Señor, que me alcance tu favor. $℟. $Tu salvación, según tu promesa. $℣. $ Aquél día, Egipto reconocerá al Señor, y le ofrecerá sacrificios y ofrendas. $℟. $ Y vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el reino de Dios. $℟. $ Y le ofrecerá sacrificios y ofrendas. $℟. $No nos alejaremos de ti, Señor: danos vida, para que invoquemos tu nombre. Que brille tu rostro y nos salve. $℣. $Acuérdate de mí por amor a tu pueblo, visítame con tu salvación. $℟. $Que brille tu rostro y nos salve.
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Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
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Evangelho do dia (para meditação)
Mt 9, 27-31
Naquele tempo, 27partindo Jesus, dois cegos o seguiram, gritando: “Tem piedade de nós, filho de Davi!” 28Quando Jesus entrou em casa, os cegos se aproximaram dele. Então Jesus perguntou-lhes: “Vós acreditais que eu posso fazer isso?”Eles responderam: “Sim, Senhor”. 29Então Jesus tocou nos olhos deles, dizendo: “Faça-se conforme a vossa fé”. 30E os olhos deles se abriram. Jesus os advertiu severamente: “Tomai cuidado para que ninguém fique sabendo”. 31Mas eles saíram, e espalharam sua fama por toda aquela região.
- 12
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Despierta tu poder y ven, Señor; que tu brazo liberador nos salve de los peligros que nos amenazan a causa de nuestros pecados. Tú que vives y reinas con el Padre en la unidad del Espíritu Santo y eres Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.