Segunda-feira, 5 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-05

Liturgia das Horas

Ofício das Leituras

Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

Tempo ComumSemana 4 do saltérioAno C29/11/2025

Sábado da 35ª Semana do Tempo Comum

Qualquer hora do dia

Ofício das Leituras

Sábado da 35ª Semana do Tempo Comum · Tempo Comum

  1. 1

    Ofício das Leituras — Sábado da 35ª Semana do Tempo Comum

    Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: verde · Semana 4 do Saltério · Ciclo C

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Padre nuestro, Padre de todos, líbrame del orgullo de estar solo. No vengo a la soledad cuando vengo a la oración, pues sé que, estando contigo, con mis hermanos estoy; y sé que, estando con ellos, tú estás en medio, Señor. No he venido a refugiarme dentro de tu torreón, como quien huye a un exilio de aristocracia interior. Pues vine huyendo del ruido, pero de los hombres no. Allí donde va un cristiano no hay soledad, sino amor, pues lleva toda la Iglesia dentro de su corazón. Y dice siempre «nosotros», incluso si dice «yo».

  4. 4

    Salmodia — Salmo 135-I: Himno pascual

    castelhano

    Salmo 135-I: Himno pascual

    _Solo el Señor hizo grandes maravillas: es eterna su misericordia._

    Dad gracias al Señor porque es bueno: porque es eterna su misericordia. Dad gracias al Dios de los dioses: porque es eterna su misericordia. Dad gracias al Señor de los señores: porque es eterna su misericordia. Sólo él hizo grandes maravillas: porque es eterna su misericordia. Él hizo sabiamente los cielos: porque es eterna su misericordia. Él afianzó sobre las aguas la tierra: porque es eterna su misericordia. Él hizo lumbreras gigantes: porque es eterna su misericordia. El sol que gobierna el día: porque es eterna su misericordia. La luna que gobierna la noche: porque es eterna su misericordia. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 135-II

    castelhano

    Salmo 135-II

    _Con mano poderosa, con brazo extendido, sacó a Israel de Egipto._

    Él hirió a Egipto en sus primogénitos: porque es eterna su misericordia. Y sacó a Israel de aquel país: porque es eterna su misericordia. Con mano poderosa, con brazo extendido: porque es eterna su misericordia. Él dividió en dos partes el mar Rojo: porque es eterna su misericordia. Y condujo por en medio a Israel: porque es eterna su misericordia. Arrojó en el mar Rojo al Faraón: porque es eterna su misericordia. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 135-III

    castelhano

    Salmo 135-III

    _Dad gracias al Dios del cielo; Él nos libró de nuestros opresores._

    Guió por el desierto a su pueblo: porque es eterna su misericordia. Él hirió a reyes famosos: porque es eterna su misericordia. Dio muerte a reyes poderosos: porque es eterna su misericordia. A Sijón, rey de los amorreos: porque es eterna su misericordia. Y a Hog, rey de Basán: porque es eterna su misericordia. Les dio su tierra en heredad: porque es eterna su misericordia. En heredad a Israel su siervo: porque es eterna su misericordia. En nuestra humillación, se acordó de nosotros: porque es eterna su misericordia. Y nos libró de nuestros opresores: porque es eterna su misericordia. Él da alimento a todo viviente: porque es eterna su misericordia. Dad gracias al Dios del cielo: porque es eterna su misericordia. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Primeira leitura

    castelhano

    De la carta del apóstol san Judas $Jds 1-8. 12-13. 17-25 $

    Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago, a los llamados que ama Dios Padre, y custodia Jesucristo. Crezca vuestra misericordia, paz y amor. Queridos hermanos, pongo siempre mucho empeño en escribiros acerca de nuestra salvación; y me veo obligado a mandaros esta carta, para animaros a combatir por esa fe que se transmitió a los santos de una vez para siempre. La razón es que se han infiltrado ciertos individuos que incurren en la condenación anunciada antiguamente por la Escritura, impíos que han convertido en libertinaje la gracia de nuestro Dios y rechazan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo. Aunque lo sabéis de sobra, quiero, sin embargo, traeros a la memoria que el Señor, después de haber sacado al pueblo de Egipto, exterminó más tarde a los que no creyeron; y que a los ángeles que no se mantuvieron en su rango y abandonaron su propia morada los tiene guardados para el juicio del gran día, atados en las tinieblas con cadenas perpetuas. También Sodoma y Gomorra, con las ciudades circunvecinas, por haberse entregado a la inmoralidad como estos, practicando vicios contra naturaleza, quedan ahí como ejemplo, incendiadas en castigo perpetuo. Lo mismo pasa con estos: sus desvaríos los llevan a contaminar la carne, a rechazar todo señorío, a maldecir a seres gloriosos. Son estos los que en vuestras comidas fraternas —qué vergüenza— banquetean sin recato, echándose pienso. Nubes sin lluvia que se llevan los vientos; árboles que en otoño no dan fruto y que, arrancados de cuajo, mueren por segunda vez; olas encrespadas del mar, coronadas por la espuma de sus propias desvergüenzas; estrellas fugaces a quienes está reservada la lobreguez de las eternas tinieblas. Vosotros, queridos hermanos, acordaos de lo que predijeron los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo. Ellos os decían que en el tiempo final habrá quienes se rían de todo y procedan como les dictan sus deseos impíos. Son estos los que se constituyen en casta, siendo hombres de instintos y sin espíritu. Vosotros, en cambio, queridos hermanos, idos asentando sobre el cimiento de vuestra santa fe, orad movidos por el Espíritu Santo y manteneos así en el amor de Dios, aguardando a que la misericordia de nuestro Señor Jesucristo os dé la vida eterna. ¿Titubean algunos? Tened compasión de ellos; a unos, salvadlos, arrancándolos del fuego; a otros, mostradles compasión, pero con cautela, aborreciendo hasta el vestido que esté manchado por la carne. Al único Dios, nuestro salvador, que puede preservaros de tropiezos y presentaros ante su gloria exultantes y sin mancha, gloria y majestad, dominio y poderío, por Jesucristo, nuestro Señor, desde siempre y ahora y por todos los siglos. Amén.

  8. 8

    Leitura patrística

    castelhano

    San Agustín de Hipona $Sermón 256, 1. 2. 3: PL 38, 1191-1193 $

    Cantemos aquí el Aleluya, aun en medio de nuestras dificultades, para que podamos luego cantarlo allá, estando ya seguros. ¿Por qué las dificultades actuales? ¿Vamos a negarlas, cuando el mismo texto sagrado nos dice: “El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio”? ¿Vamos a negarlas, cuando leemos también: “Velad y orad, para no caer en la tentación”? ¿Vamos a negarlas, cuando es tan frecuente la tentación que el mismo Señor nos manda pedir: “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”? Cada día hemos de pedir perdón, porque cada día hemos ofendido. ¿Pretenderás que estemos seguros, si cada día hemos de pedir perdón por los pecados, ayuda para los peligros? Primero decimos, en atención a los pecados pasados: “Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”; luego añadimos, en atención a los peligros futuros: “No nos dejes caer en la tentación”. ¿Cómo podemos estar ya seguros en el bien, si todos juntos pedimos: “Líbranos del mal”? Mas con todo, hermanos, aun en medio de este mal, cantemos el Aleluya al Dios bueno que nos libra del mal. Aun aquí, rodeados de peligros y de tentaciones, no dejemos por eso de cantar todos el Aleluya. Fiel es Dios —dice el Apóstol—, “y no permitirá él que la prueba supere vuestras fuerzas”. Por esto, cantemos también aquí el Aleluya. El hombre es todavía pecador, pero Dios es fiel. No dice: «Y no permitirá que seáis probados», sino: “No permitirá que la prueba supere vuestras fuerzas. No, para que sea posible resistir, con la prueba dará también la salida”. Has entrado en la tentación, pero Dios hará que salgas de ella indemne; así, a la manera de una vasija de barro, serás modelado con la predicación y cocido en el fuego de la tribulación. Cuando entres en la tentación, confía que saldrás de ella, porque fiel es Dios: “El Señor guarda tus entradas y salidas”. Más adelante, cuando este cuerpo sea hecho inmortal e incorruptible, cesará toda tentación; porque “el cuerpo está muerto”. ¿Por qué está muerto? “Por el pecado”. Pero “el espíritu vive”. ¿Por qué? “Por la justificación”. Así pues, ¿quedará el cuerpo definitivamente muerto? No, ciertamente; escucha cómo continúa el texto: “Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales”. Ahora tenemos un cuerpo meramente natural, después lo tendremos espiritual. ¡Feliz el Aleluya que allí entonaremos! Será un Aleluya seguro y sin temor, porque allí no habrá ningún enemigo, no se perderá ningún amigo. Allí, como ahora aquí, resonarán las alabanzas divinas; pero las de aquí proceden de los que están aún en dificultades, las de allá de los que ya están en seguridad; aquí de los que han de morir, allá de los que han de vivir para siempre; aquí de los que esperan, allá de los que ya poseen; aquí de los que están todavía en camino, allá de los que ya han llegado a la patria. Por tanto, hermanos míos, cantemos ahora, no para deleite de nuestro reposo, sino para alivio de nuestro trabajo. Tal como suelen cantar los caminantes: canta, pero camina; consuélate en el trabajo cantando, pero no te entregues a la pereza; canta y camina a la vez. ¿Qué significa «camina»? Adelanta, pero en el bien. Porque hay algunos, como dice el Apóstol, que adelantan de mal en peor. Tú, si adelantas, caminas; pero adelanta en el bien, en la fe verdadera, en las buenas costumbres; canta y camina

  9. 9

    Responsórios

    castelhano

    $℣. $Señor, enséñame tus caminos. $℟. $Instrúyeme en tus sendas. $℟. $Llevemos ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. $℟. $Fijémonos los unos en los otros, para estimularnos a la caridad y a las buenas obras. $℟. $Aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. $℟. $Tus plazas, Jerusalén, serán pavimentadas con oro puro, y en ti se entonarán cantos de alegría. Y todas tus calles dirán: «Aleluya». $℟. $Brillarás cual luz de lámpara, y vendrán a ti de todos los confines de la tierra. $℟. $Y todas tus calles dirán: «Aleluya».

  10. 10

    Súplicas

    V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.

  11. 11

    Evangelho do dia (para meditação)

    Lc 21,34-36

    Naquele tempo, disse Jesus aos seus discípulos: 34“Tomai cuidado para que vossos corações não fiquem insensíveis por causa da gula, da embriaguez e das preocupações da vida e esse dia não caia de repente sobre vós; 35pois esse dia cairá como uma armadilha sobre todos os habitantes de toda a terra. 36Portanto, ficai atentos e orai a todo momento, a fim de terdes força para escapar de tudo o que deve acontecer e para ficardes em pé diante do Filho do homem”.

  12. 12

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Despierta, Señor, la voluntad de tus fieles, para que, con la búsqueda más intensa del fruto de la acción divina, reciban mayores auxilios de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  13. 13

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.