Liturgia das Horas
Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)
Breve pausa de oração no meio do dia, em memória da Paixão. Sugerida: 9h · 12h · 15h. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.
Quarta-feira da 14ª Semana do Tempo Comum
9h · 12h · 15h
Hora Média (Terça, Sexta ou Nona)
Quarta-feira da 14ª Semana do Tempo Comum · Tempo Comum
- 1
Hora Média (Terça, Sexta ou Nona) — Quarta-feira da 14ª Semana do Tempo Comum
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: verde · Semana 3 do Saltério · Ciclo C
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhanoSolo desde el amor la libertad germina, sólo desde la fe van creciéndole alas. Desde el cimiento mismo del corazón despierto, desde la fuente clara de las verdades últimas. Ver al hombre y al mundo con la mirada limpia y el corazón cercano, desde el solar del alma. Tarea y aventura: entregarme del todo, ofrecer lo que llevo, gozo y misericordia. Aceite derramado para que el carro ruede sin quejas egoístas, chirriando desajustes. Soñar, amar, servir, y esperar que me llames, tú, Señor, que me miras, tú que sabes mi nombre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 118, 9-16: II (Beth)
castelhanoSalmo 118, 9-16: II (Beth)
_Bendito eres, Señor, enséñame tus leyes._
¿Cómo podrá un joven andar honestamente? Cumpliendo tus palabras. Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. Bendito eres, Señor, enséñame tus leyes. Mis labios van enumerando los mandamientos de tu boca; mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas. Medito tus decretos, y me fijo en tus sendas; tu voluntad es mi delicia, no olvidaré tus palabras. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Salmo 16-I: Dios, esperanza del inocente perseguido
castelhanoSalmo 16-I: Dios, esperanza del inocente perseguido
_Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, Señor._
Señor, escucha mi apelación atiende a mis clamores, presta oído a mi súplica, que en mis labios no hay engaño: emane de ti la sentencia, miren tus ojos la rectitud. Aunque sondees mi corazón, visitándolo de noche, aunque me pruebes al fuego, no encontrarás malicia en mí. Mi boca no ha faltado como suelen los hombres; según tus mandatos, yo me he mantenido en la senda establecida. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos, y no vacilaron mis pasos. Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras. Muestra las maravillas de tu misericordia, tú que salvas de los adversarios a quien se refugia a tu derecha. Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme de los malvados que me asaltan, del enemigo mortal que me cerca. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Salmo 16-II
castelhanoSalmo 16-II
_Levántate, Señor, y líbrame._
Han cerrado sus entrañas y hablan con boca arrogante; ya me rodean sus pasos, se hacen guiños para derribarme, como un león ávido de presa, como un cachorro agazapado en su escondrijo. Levántate, Señor, hazle frente, doblégalo, que tu espada me libre del malvado, y tu mano, Señor, de los mortales; mortales de este mundo: sea su lote esta vida; de tu despensa les llenarás el vientre, se saciarán sus hijos y dejarán a sus pequeños lo que sobra. Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia, y al despertar me saciaré de tu semblante. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Leitura breve
castelhano1 P 1, 13-14
Estad interiormente preparados para la acción, controlándoos bien, a la expectativa del don que os va a traer la revelación de Jesucristo. Como hijos obedientes, no os amoldéis más a los deseos que teníais antes, en los días de vuestra ignorancia.
- 8
Responsório breve
castelhano$℣. $Señor, enséñame tus caminos. $℟. $Instrúyeme en tus sendas.
- 9
Versículo
V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor.
- 10
Súplicas
V. Senhor, escutai a minha prece. R. E chegue até vós o meu clamor. Peçamos a graça da perseverança no meio das ocupações do dia. Rezemos pela paz no mundo e pela santificação do nosso trabalho.
- 11
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor, Padre santo, Dios fiel, que enviaste el Espíritu Santo prometido, para que congregara a los hombres que el pecado había disgregado, ayúdanos a ser, en medio del mundo, fermento de unidad y de paz. Por Jesucristo nuestro Señor.
- 12
Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.