Domingo, 4 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-04

Liturgia das Horas

Ofício das Leituras

Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

Tempo ComumSemana 2 do saltérioAno B03/08/2024

Sábado da 18ª Semana do Tempo Comum

Qualquer hora do dia

Ofício das Leituras

Sábado da 18ª Semana do Tempo Comum · Tempo Comum

  1. 1

    Ofício das Leituras — Sábado da 18ª Semana do Tempo Comum

    Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: verde · Semana 2 do Saltério · Ciclo B

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Gracias, Señor, por la aurora; gracias por el nuevo día; gracias por la Eucaristía; gracias por nuestra Señora. Y gracias por cada hora de nuestro andar peregrino. Gracias por el don divino de tu paz y de tu amor, la alegría y el dolor, al compartir tu camino. Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 130: Abandono confiado en los brazos de Dios

    castelhano

    Salmo 130: Abandono confiado en los brazos de Dios

    _El que se haga pequeño como un niño, ése es el más grande en el reino de los cielos._

    Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espere Israel en el Señor ahora y por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 131-I: Promesas a la casa de David

    castelhano

    Salmo 131-I: Promesas a la casa de David

    _Dios mío, con sincero corazón te lo ofrezco todo._

    Señor, tenle en cuenta a David todos sus afanes: cómo juró al Señor e hizo voto al Fuerte de Jacob: "No entraré bajo el techo de mi casa, no subiré al lecho de mi descanso, no daré sueño a mis ojos, ni reposo a mis párpados, hasta que encuentre un lugar para el Señor, una morada para el Fuerte de Jacob." Oímos que estaba en Efrata, la encontramos en el Soto de Jaar: entremos en su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies. Levántate, Señor, ven a tu mansión, ven con el arca de tu poder: que tus sacerdotes se vistan de gala, que tus fieles vitoreen. Por amor a tu siervo David, no niegues audiencia a tu Ungido. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 131-II

    castelhano

    Salmo 131-II

    _El Señor juró a David una promesa: su reino permanecerá eternamente._

    El Señor ha jurado a David una promesa que no retractará: "A uno de tu linaje pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardan mi alianza y los mandatos que les enseño, también sus hijos, por siempre, se sentarán sobre tu trono." Porque el Señor ha elegido a Sion, ha deseado vivir en ella: "Ésta es mi mansión por siempre, aquí viviré, porque la deseo. Bendeciré sus provisiones, a sus pobres los saciaré de pan, vestiré a sus sacerdotes de gala, y sus fieles aclamarán con vítores. Haré germinar el vigor de David, enciendo una lámpara para mi Ungido. A sus enemigos los vestiré de ignominia, sobre él brillará mi diadema". Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Primeira leitura

    castelhano

    De la segunda carta a los Corintios $2 Cor 12, 14-13, 13 $

    Hermanos: Por tercera vez estoy preparado para ir a Corinto, y tampoco ahora seré una carga. No me interesa lo vuestro, sino vosotros: no son los hijos quienes tienen que ganar para los padres, sino los padres para los hijos. Por mi parte, con muchísimo gusto gastaré, y me desgastaré yo mismo por vosotros. Os quiero demasiado, ¿es una razón para que me queráis menos? Pase, dirán algunos, que yo no he sido una carga para vosotros; pero como soy tan astuto, os he cazado con engaño. Vamos a ver, de los que he mandado a Corinto, ¿de cuál me he servido para explotaros? Le pedí a Tito que fuera, y con él mandé al otro hermano, ¿se ha aprovechado Tito en algo de vosotros?; ¿no hemos procedido con el mismo espíritu?; ¿no hemos seguido las mismas huellas? ¿Pensáis que nos estamos defendiendo otra vez ante vosotros? Hablo en Cristo, delante de Dios, y todo es para construir vuestra comunidad, queridos hermanos, porque me temo que, cuando vaya, no os voy a encontrar como quisiera y que tampoco vosotros me vais a encontrar a mí como quisierais. Podría encontrar contiendas, envidias, animosidad, disputas, difamación, chismes, engreimientos, alborotos. Temo que, cuando vaya, Dios me aflija otra vez por causa vuestra y tenga que ponerme de luto por muchos que pecaron antes y no se han convertido de la inmoralidad, libertinaje y desenfreno en que vivían. Ésta va a ser mi tercera visita. Todo asunto se resolverá basándose en la declaración de dos o tres testigos. Repito ahora ausente lo que dije en mi segunda visita a los antiguos pecadores y a todos en general, que, cuando vuelva, no tendré contemplaciones. Tendréis la prueba que buscáis de que Cristo habla por mí; y él no es débil con vosotros, sino que muestra su poder entre vosotros. Es verdad que fue crucificado por su debilidad, pero vive ahora por la fuerza de Dios. Nosotros compartimos su debilidad, pero por la fuerza de Dios compartiremos su vida para vuestro bien. Poneos a la prueba, a ver si os mantenéis en la fe, someteos a examen; ¿no sois capaces de reconocer que Cristo Jesús está entre vosotros? A ver si es que no pasáis el examen. Pero reconoceréis, así lo espero, que nosotros sí lo hemos pasado. Pido a Dios que no hagáis nada malo; no nos interesa ostentar nuestros títulos, sino que vosotros practiquéis el bien, aunque parezca que nosotros no tenemos títulos. No tenemos poder alguno contra la verdad, sólo en favor de la verdad. Con tal que vosotros estéis fuertes, nos alegramos de ser nosotros débiles; todo lo que pedimos es que os enmendéis. Por esta razón, os escribo así mientras estoy fuera, para no verme obligado a ser tajante en persona con la autoridad que el Señor me ha dado para construir, no para derribar. Y nada más, hermanos; alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso ritual. Os saludan todos los santos. La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con todos vosotros.

  8. 8

    Leitura patrística

    castelhano

    San Ignacio de Antioquía $Carta a san Policarpo de Esmirna 5, 1 - 8, 1.3 $

    Huye de la intriga y del fraude, más aún, habla a los fieles para precaverlos contra ello. Recomienda a mis hermanas que amen al Señor y que vivan contentas con sus maridos, tanto en cuanto a la carne, como en cuanto al espíritu. Igualmente predica a mis hermanos, en nombre de Jesucristo, que amen a sus esposas como el Señor ama a la Iglesia. Si alguno se siente capaz de permanecer en castidad para honrar la carne del Señor, permanezca en ella, pero sin ensoberbecerse. Pues, si se engríe, está perdido; y, si por ello se estimare en más que el obispo, está corrompido. Respecto a los que se casan, esposos y esposas, conviene que celebren su enlace con conocimiento del obispo, a fin de que el casamiento sea conforme al Señor y no por solo deseo. Que todo se haga para gloria de Dios. Escuchad al obispo, para que Dios os escuche a vosotros. Yo me ofrezco como víctima de expiación por quienes se someten al obispo, a los presbíteros y a los diáconos. ¡Y ojalá que con ellos se me concediera entrar a tener parte con Dios! Colaborad mutuamente unos con otros, luchad unidos, corred juntamente, sufrid con las penas de los demás, permaneced unidos en espíritu aun durante el sueño, así como al despertar, como administradores que sois de Dios, como sus asistentes y servidores. Tratad de ser gratos al Capitán bajo cuyas banderas militáis, y de quien habéis de recibir el sueldo. Que ninguno de vosotros sea declarado desertor. Vuestro bautismo ha de ser para vosotros como vuestra armadura, la fe como un yelmo, la caridad como una lanza, la paciencia como un arsenal de todas las armas; vuestras cajas de fondos han de ser vuestras buenas obras, de las que recibiréis luego magníficos ahorros. Así pues, tened unos para con otros un corazón grande, con mansedumbre, como lo tiene Dios para con vosotros. ¡Ojalá pudiera yo gozar de vuestra presencia en todo tiempo! Como la Iglesia de Antioquía de Siria, gracias a vuestra oración, goza de paz, según se me ha comunicado, también yo gozo ahora de gran tranquilidad, con esa seguridad que viene de Dios; con tal de que alcance yo a Dios por mi martirio, para ser así hallado en la resurrección como discípulo vuestro. Es conveniente, Policarpo felicísimo en Dios, que convoques un consejo divino y elijáis a uno a quien profeséis particular amor y a quien tengáis por intrépido, el cual podría ser llamado «correo divino», a fin de que lo deleguéis para que vaya a Siria y dé, para gloria de Dios, un testimonio sincero de vuestra ferviente caridad. El cristiano no tiene poder sobre sí mismo, sino que está dedicado a Dios. Esta obra es de Dios, y también de vosotros cuando la llevéis a cabo. Yo, en efecto, confío, en la gracia, que vosotros estáis prontos para toda buena obra que atañe a Dios. Como sé vuestro vehemente fervor por la verdad, he querido exhortaros por medio de esta breve carta. Pero, como no he podido escribir a todas las Iglesias por tener que zarpar precipitadamente de Troas a Neápolis, según lo ordena la voluntad del Señor, escribe tú, como quien posee el sentir de Dios, a las Iglesias situadas más allá de Esmirna, a fin de que también ellas hagan lo mismo. Las que puedan, que manden delegados a pie; las que no, que envíen cartas por mano de los delegados que tú envíes, a fin de que alcancéis eterna gloria con esta obra, como bien lo merecéis. Deseo que estéis siempre bien, viviendo en unión de Jesucristo, nuestro Dios; permaneced en él, en la unidad y bajo la vigilancia de Dios. ¡Adiós en el Señor!

  9. 9

    Responsórios

    castelhano

    $℣. $Venid a ver las obras del Señor. $℟. $Las maravillas que hace en la tierra. $℟. $Alegraos, enmendaos, animaos; tened un mismo sentir y vivid en paz. Cantad y tocad con toda el alma para el Señor. $℣. $Lo que hacéis, hacedlo con toda el alma, como para servir al Señor y no a los hombres. $℟. $Cantad y tocad con toda el alma para el Señor. $℟. $Manteneos firmes y constantes, trabajad siempre por el Señor, sin reservas, convencidos de que el Señor no dejará sin recompensa vuestra fatiga. $℣. $No os canséis de hacer el bien. $℟. $Convencidos de que el Señor no dejará sin recompensa vuestra fatiga.

  10. 10

    Súplicas

    V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.

  11. 11

    Evangelho do dia (para meditação)

    Mt 14, 1-12

    1Naquele tempo, a fama de Jesus chegou aos ouvidos do governador Herodes. 2Ele disse a seus servidores: “É João Batista, que ressuscitou dos mortos; e, por isso, os poderes miraculosos atuam nele”. 3De fato, Herodes tinha mandado prender João, amarrá-lo e colocá-lo na prisão, por causa de Herodíades, a mulher de seu irmão Filipe.4Pois João tinha dito a Herodes: “Não te é permitido tê-la como esposa”. 5Herodes queria matar João, mas tinha medo do povo, que o considerava como profeta. 6Por ocasião do aniversário de Herodes, a filha de Herodíades dançou diante de todos, e agradou tanto a Herodes 7que ele prometeu, com juramento, dar a ela tudo o que pedisse.8Instigada pela mãe, ela disse: “Dá-me aqui, num prato, a cabeça de João Batista”. 9O rei ficou triste, mas, por causa do juramento diante dos convidados, ordenou que atendessem o pedido dela. 10E mandou cortar a cabeça de João, no cárcere. 11Depois a cabeça foi trazida num prato, entregue à moça e esta a levou a sua mãe. 12Os discípulos de João foram buscar o corpo e o enterraram. Depois foram contar tudo a Jesus.

  12. 12

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  13. 13

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.