Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Nossa Senhora de Lourdes · Tempo Comum
- 1
Ofício das Leituras — Nossa Senhora de Lourdes
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 4 do Saltério · Ciclo B
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhanoSomos el pueblo de la Pascua, Aleluya es nuestra canción, Cristo nos trae la alegría; levantemos el corazón. El Señor ha vencido al mundo, muerto en la cruz por nuestro amor, resucitado de la muerte y de la muerte vencedor. Él ha venido a hacernos libres con libertad de hijos de Dios, él desata nuestras cadenas; alegraos en el Señor. Sin conocerle, muchos siguen rutas de desesperación, no han escuchado la noticia de Jesucristo Redentor. Misioneros de la alegría, de la esperanza y del amor, mensajeros del Evangelio, somos testigos del Señor. Gloria a Dios Padre, que nos hizo, gloria a Dios Hijo Salvador, gloria al Espíritu divino: tres personas y un solo Dios. Amén. $O bien:$ Nos dijeron de noche que estabas muerto, y la fe estuvo en vela junto a tu cuerpo. La noche entera la pasamos queriendo mover la piedra. Con la vuelta del sol, volverá a ver la tierra la gloria del Señor. No supieron contarlo los centinelas: nadie supo la hora ni la manera. Antes del día, se cubrieron de gloria tus cinco heridas. Con la vuelta del sol, volverá a ver la tierra la gloria del Señor. Si los cinco sentidos buscan el sueño, que la fe tenga el suyo vivo y despierto. La fe velando, para verte de noche resucitando. Con la vuelta del sol, volverá a ver la tierra la gloria del Señor. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 103-I: Himno al Dios creador
castelhanoSalmo 103-I: Himno al Dios creador
_Señor, Dios mío, te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. Aleluya._
Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. Extiendes los cielos como una tienda, construyes tu morada sobre las aguas; las nubes te sirven de carroza, avanzas en las alas del viento; los vientos te sirven de mensajeros; el fuego llameante, de ministro. Asentaste la tierra sobre sus cimientos, y no vacilará jamás; la cubriste con el manto del océano, y las aguas se posaron sobre las montañas; pero a tu bramido huyeron, al fragor de tu trueno se precipitaron, mientras subían los montes y bajaban los valles: cada cual al puesto asignado. Trazaste una frontera que no traspasarán, y no volverán a cubrir la tierra. De los manantiales sacas los ríos, para que fluyan entre los montes; en ellos beben las fieras de los campos, el asno salvaje apaga su sed; junto a ellos habitan las aves del cielo, y entre las frondas se oye su canto. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Salmo 103-II
castelhanoSalmo 103-II
_El Señor saca pan de los campos, y vino para alegrar el corazón del hombre. Aleluya._
Desde tu morada riegas los montes, y la tierra se sacia de tu acción fecunda; haces brotar hierba para los ganados, y forraje para los que sirven al hombre. Él saca pan de los campos, y vino que le alegra el corazón; y aceite que da brillo a su rostro, y alimento que le da fuerzas. Se llenan de savia los árboles del Señor, los cedros del Líbano que él plantó: allí anidan los pájaros, en su cima pone casa la cigüeña. Los riscos son para las cabras, las peñas son madriguera de erizos. Hiciste la luna con sus fases, el sol conoce su ocaso. Pones las tinieblas y viene la noche, y rondan las fieras de la selva; los cachorros rugen por la presa, reclamando a Dios su comida. Cuando brilla el sol, se retiran, y se tumban en sus guaridas; el hombre sale a sus faenas, a su labranza hasta el atardecer. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Salmo 103-III
castelhanoSalmo 103-III
_Vio Dios todo lo que había hecho, y era muy bueno. Aleluya._
Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. Ahí está el mar: ancho y dilatado, en él bullen, sin número, animales pequeños y grandes; lo surcan las naves, y el Leviatán que modelaste para que retoce. Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo: se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes; escondes tu rostro, y se espantan; les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras, cuando él mira la tierra, ella tiembla; cuando toca los montes, humean. Cantaré al Señor mientras viva, tocaré para mi Dios mientras exista: que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor. Que se acaben los pecadores en la tierra, que los malvados no existan más. ¡Bendice, alma mía, al Señor! Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Primeira leitura
castelhanoDel libro de los Proverbios $Pr 1, 1-7.20-33 $
Proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. Para aprender sabiduría y doctrina, para comprender las sentencias prudentes, para adquirir disciplina y sensatez, derecho, justicia y rectitud, para enseñar sagacidad al inexperto, saber y reflexión al muchacho; lo escucha el sabio y aporta su enseñanza, el prudente adquiere habilidad para entender proverbios y dichos, sentencias y enigmas. El temor del Señor es el principio del saber, los necios desprecian sabiduría y disciplina. La sabiduría pregona por las calles, en las plazas levanta la voz; grita en lo más ruidoso de la ciudad, y en las plazas públicas pregona: «¿Hasta cuándo, inexpertos, amaréis la inexperiencia, y vosotros, insolentes, os empeñaréis en la insolencia, y vosotros, necios, odiaréis el saber? Volveos a escuchar mi reprensión, y os abriré mi corazón, comunicándoos mis palabras. Os llamé, y rehusasteis; extendí mi mano, y no hicisteis caso; rechazasteis mis consejos, no aceptasteis mi reprensión; pues yo me reiré de vuestra desgracia, me burlaré cuando os alcance el terror. Cuando os alcance como tormenta el terror, cuando os llegue como huracán la desgracia, cuando os alcancen la angustia y la aflicción, entonces llamarán, y no los escucharé; me buscarán, y no me encontrarán. Porque aborrecían el saber y no escogían el temor del Señor; no aceptaron mis consejos, despreciaron mis reprensiones; comerán el fruto de su conducta, y se hartarán de sus planes. La rebeldía da muerte a los irreflexivos, la despreocupación acaba con los imprudentes; en cambio, el que me obedece vivirá tranquilo, seguro y sin temer ningún mal.»
- 8
Leitura patrística
castelhanoSan Efrén $Sobre el Diatéseron 1, 18-19 $
¿Quién hay capaz, Señor, de penetrar con su mente una sola de tus frases? Como el sediento que bebe de la fuente, mucho más es lo que dejamos que lo que tomamos. Porque la palabra del Señor presenta muy diversos aspectos, según la diversa capacidad de los que la estudian. El Señor pintó con multiplicidad de colores su palabra, para que todo el que la estudie pueda ver en ella lo que más le plazca. Escondió en su palabra variedad de tesoros, para que cada uno de nosotros pudiera enriquecerse en cualquiera de los puntos en que concentrara su reflexión. La palabra de Dios es el árbol de vida que te ofrece el fruto bendito desde cualquiera de sus lados, como aquella roca que se abrió en el desierto y manó de todos lados una bebida espiritual. Comieron- dice el Apóstol- el mismo alimento espiritual y bebieron la misma bebida espiritual. Aquel, pues, que llegue a alcanzar alguna parte del tesoro de esta palabra no crea que en ella se halla solamente lo que él ha hallado, sino que ha de pensar que, de las muchas cosas que hay en ella, esto es lo único que ha podido alcanzar. Ni por el hecho de que esta sola parte ha podido llegar a ser entendida por él, tenga esta palabra por pobre y estéril y la desprecie, sino que, considerando que no puede abarcarla toda, dé gracias por la riqueza que encierra. Alégrate por lo que has alcanzado, sin entristecerte por lo que te queda por alcanzar. El sediento se alegra cuando bebe y no se entristece porque no puede agotar la fuente. La fuente ha de vencer tu sed, pero tu sed no ha de vencer la fuente, porque, si tu sed queda saciada sin que se agote la fuente, cuando vuelvas a tener sed podrás de nuevo beber de ella; en cambio, si al saciarse tu sed se secara también la fuente, tu victoria sería en perjuicio tuyo. Da gracias por lo que has recibido y no te entristezcas por la abundancia sobrante. Lo que has recibido y conseguido es tu parte, lo que ha quedado es tu herencia. Lo que, por tu debilidad, no puedes recibir en un determinado momento lo podrás recibir en otra ocasión, si perseveras. Ni te esfuerces avaramente por tomar de un solo sorbo lo que no puede ser sorbido de una vez, ni desistas por pereza de lo que puedes ir tomando poco a poco.
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Responsórios
castelhano$℣. $Dichosos vuestros ojos, porque ven. $℟. $Y vuestros oídos, porque oyen. $℟. $No mostréis suficiencia; si alguno de vosotros se cree sabio en este mundo, que se haga necio para llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. $℣. $Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, fuerza de Dios y sabiduría de Dios. $℟. $Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. $℟. $La palabra del Señor permanece para siempre. Y esa palabra es el Evangelio que anunciamos. $℣. $Es el libro de los mandatos de Dios, la ley de validez eterna: los que la guarden vivirán. $℟. $Y esa palabra es el Evangelio que anunciamos.
- 10
Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
- 11
Evangelho do dia (para meditação)
Mc 1, 40-45
Naquele tempo, 40um leproso chegou perto de Jesus e, de joelhos, pediu: “Se queres, tens o poder de curar-me”.41Jesus, cheio de compaixão, estendeu a mão, tocou nele e disse: “Eu quero: fica curado!” 42No mesmo instante a lepra desapareceu e ele ficou curado.43Então Jesus o mandou logo embora, 44falando com firmeza: “Não contes nada disso a ninguém! Vai, mostra-te ao sacerdote e oferece, pela tua purificação, o que Moisés ordenou, como prova para eles!”45Ele foi e começou a contar e a divulgar muito o fato. Por isso Jesus não podia mais entrar publicamente numa cidade; ficava fora, em lugares desertos. E de toda parte vinham procurá-lo.
- 12
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor, tú que te complaces en habitar en los rectos y sencillos de corazón, concédenos vivir por tu gracia de tal manera que merezcamos tenerte siempre con nosotros. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.