Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Dedicação das Basílicas de São Pedro e São Paulo
Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Dedicação das Basílicas de São Pedro e São Paulo · Tempo Comum
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Ofício das Leituras — Dedicação das Basílicas de São Pedro e São Paulo
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 1 do Saltério · Ciclo B
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoLa noche oscura cubre con su manto de las cosas los bellos coloridos; suplicámoste humildes y rendidos, ¡Oh Juez de nuestras almas, recto y santo!: laves del corazón las fealdades, apartes de nosotros todo vicio, nos concedas, oh Cristo, el beneficio de arrojar de las almas las maldades. Mira que el alma se halla entorpecida, a quien hiere la culpa perniciosa. ya trata de enmendarse, y generosa te busca, Redentor de nuestra vida. Aparta en especial, oh Luz sagrada, la oscuridad de nuestros interiores, para que en los eternos resplandores sea el alma por siempre colocada. Concédenoslo asi, Padre clemente, con el Hijo, tu igual, por Ti engendrado, y el más Divino Amor, nuestro Abogado, que reinas todo siglo, eternamente. Amén.
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Salmodia — Salmo 17, 31-51-IV: Acción de gracias
castelhanoSalmo 17, 31-51-IV: Acción de gracias
_La promesa del Señor es escudo para los que a ella se acogen._
Perfecto es el camino de Dios, acendrada es la promesa del Señor; Él es escudo para los que a él se acogen. ¿Quién es dios fuera del Señor? ¿Qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios me ciñe de valor y me enseña un camino perfecto; Él me da pies de ciervo, y me coloca en las alturas; Él adiestra mis manos para la guerra, y mis brazos para tensar la ballesta. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 17, 31-51-V
castelhanoSalmo 17, 31-51-V
_Tu diestra, Señor, me sostuvo._
Me dejaste tu escudo protector, tu diestra me sostuvo, multiplicaste tus cuidados conmigo. Ensanchaste el camino a mis pasos, y no flaquearon mis tobillos; yo perseguía al enemigo hasta alcanzarlo, y no me volvía sin haberlo aniquilado: los derroté, y no pudieron rehacerse, cayeron bajo mis pies. Me ceñiste de valor para la lucha, doblegaste a los que me resistían; hiciste volver la espalda a mis enemigos, rechazaste a mis adversarios. Pedían auxilio, pero nadie los salvaba; gritaban al Señor, pero no les respondía. Los reduje a polvo, que arrebataba el viento; los pisoteaba como barro de las calles. Me libraste de las contiendas de mi pueblo, me hiciste cabeza de naciones, un pueblo extraño fue mi vasallo. Los extranjeros me adulaban, me escuchaban y me obedecían. Los extranjeros palidecían y salían temblando de sus baluartes. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 17, 31-51-VI
castelhanoSalmo 17, 31-51-VI
_Viva el Señor, bendito sea mi Dios y Salvador._
Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador: el Dios que me dio el desquite y me sometió los pueblos; que me libró de mis enemigos, me levantó sobre los que resistían y me salvó del hombre cruel. Por eso te daré gracias entre las naciones, Señor, y tañeré en honor de tu nombre: tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido, de David y su linaje por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Primeira leitura
castelhanoDel libro del profeta Zacarías $Za 11, 4-12, 8 $
Así dice el Señor, mi Dios: «Apacienta las ovejas para la matanza, los compradores las matan impunemente, los vendedores dicen: "¡Bendito el Señor! Me hago rico"; los pastores no las perdonan. No perdonaré más a los habitantes del país -oráculo del Señor-. Entregaré a cada cual en manos de su prójimo, en manos de su rey; ellos devastarán la tierra, sin que haya quien los salve.» Yo, entonces, apacenté el rebaño de ovejas para la matanza, por cuenta de los tratantes de ganado. Tomé dos varas: a una la llamé Hermosura; a la otra la llamé Concordia, y apacenté el ganado. Eliminé los tres pastores en un mes: estaba yo irritado con ellos, y ellos conmigo, y dije: «Ya no pastorearé; quien quiera morir, que muera; la que quiera perecer, que perezca; las que queden se comerán unas a otras.» Tomé la vara Hermosura y la rompí, para romper mi alianza con los pueblos. Al terminar aquel día la alianza, los tratantes de ovejas que me vigilaban comprendieron que había sido palabra del Señor. Yo les dije: «Si os parece, pagadme salario; y, si no, dejadlo.» Ellos pesaron mi salario: treinta dineros. El Señor me dijo: «Échalo en el tesoro del templo: es el precio en que me aprecian.» Tomé, pues, los treinta dineros, y los eché en el tesoro del templo. Rompí la segunda vara, Concordia, para romper la hermandad de Judá e Israel. El Señor me dijo: «Toma tus aperos de un pastor torpe, porque yo suscitaré un pastor que no vigile a los que se extravían ni busque lo perdido, ni cure lo quebrado, ni alimente lo sano, sino que se coma la carne del ganado cebado, arrancándole las pezuñas. Ay del pastor torpe, que abandona el rebaño; la espada contra su brazo, contra su ojo derecho; su brazo se secará, se apagará su ojo derecho.» Oráculo. Palabra del Señor para Israel. Oráculo del Señor que desplegó el cielo, cimentó la tierra y formó el espíritu del hombre dentro de él: «Mirad: voy a hacer de Jerusalén una copa embriagadora para todos los pueblos vecinos; también Judá estará en el asedio de Jerusalén. Aquel día, haré de Jerusalén una piedra caballera para todos los pueblos: cuando se alíen contra ella todas las naciones del mundo, el que intente levantarla se herirá con ella. Aquel día -oráculo del Señor-, haré que se espanten los caballos y se asusten los jinetes; pondré mis ojos en Judá y cegaré los caballos de los paganos. Las tribus de Judá se dirán: "Los vecinos de Jerusalén cobran fuerzas gracias al Señor de los ejércitos, su Dios." Aquel día, haré de las tribus de Judá un incendio en la espesura, una tea en las gavillas: se cebarán a derecha e izquierda en todos los pueblos vecinos; mientras Jerusalén seguirá habitada en su sitio. Él salvará las tiendas de Judá como antaño: así ni la dinastía davídica ni los vecinos de Jerusalén mirarán con orgullo a Judá.» Aquel día, escudará el Señor a los vecinos de Jerusalén: el más flojo será un David, el sucesor de David será un dios, un ángel del Señor al frente de ellos.
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Leitura patrística
castelhanoSan Gregorio de Nisa $Del comentario sobre el libro del Cantar de los Cantares. (Cap. 2: PG 44, 802) $
¿Dónde pastoreas, pastor bueno, tú que cargas sobre tus hombros a toda la grey?; (toda la humanidad, que cargaste sobre tus hombros, es, en efecto, como una sola oveja). Muéstrame el lugar de reposo, guíame hasta el pasto nutritivo, llámame por mi nombre para que yo, oveja tuya, escuche tu voz, y tu voz me dé la vida eterna: “Avísame, amor de mi alma, dónde pastoreas”. Te nombro de este modo, porque tu nombre supera cualquier otro nombre y cualquier inteligencia, de tal manera que ningún ser racional es capaz de pronunciarlo o de comprenderlo. Este nombre, expresión de tu bondad, expresa el amor de mi alma hacia ti. ¿Cómo puedo dejar de amarte, a ti que de tal manera me has amado, a pesar de mi negrura, que has entregado tu vida por las ovejas de tu rebaño? No puede imaginarse un amor superior a este, el de dar tu vida a trueque de mi salvación. Enséñame, pues —dice el texto sagrado—, “dónde pastoreas”, para que pueda hallar los pastos saludables y saciarme del alimento celestial, que es necesario comer para entrar en la vida eterna; para que pueda asimismo acudir a la fuente y aplicar mis labios a la bebida divina que tú, como de una fuente, proporcionas a los sedientos con el agua que brota de tu costado, venero de agua abierto por la lanza, que se convierte para todos los que de ella beben en “un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”. Si de tal modo me pastoreas, me harás recostar “al mediodía”, sestearé en paz y descansaré bajo la luz sin mezcla de sombra; durante el mediodía, en efecto, no hay sombra alguna, ya que el sol está en su vértice; bajo esta luz meridiana haces recostar a los que has pastoreado, cuando haces entrar contigo en tu refugio a tus ayudantes. Nadie es considerado digno de este reposo meridiano si no es hijo de la luz y del día. Pero el que se aparta de las tinieblas, tanto de las vespertinas como de las matutinas, que significan el comienzo y el fin del mal, es colocado por el sol de justicia en la luz del mediodía, para que se recueste bajo ella. Enséñame, pues, cómo tengo que recostarme y pacer, y cuál sea el camino del reposo meridiano, no sea que por ignorancia me sustraiga de tu dirección y me junte a un rebaño que no sea el tuyo. Esto dice la esposa del Cantar, solícita por la belleza que le viene de Dios y con el deseo de saber cómo alcanzar la felicidad eterna.
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Responsórios
castelhano$℣. $Ábreme, Señor, los ojos. $℟. $Y contemplaré las maravillas de tu voluntad. $℟. $Pesaron mi salario: treinta dineros; Es el precio en que me apreciaron. $℣. $Judas propuso: «¿Qué estáis dispuestos a darme si os lo entrego?» Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. $℟. $Es el precio en que me apreciaron. $℟. $Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida. $℟. $Para mí la vida es Cristo, y una ganancia el morir. $℟. $Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida.
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Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
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Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Muéstrate propicio, Señor, a los deseos y plegarias de tu pueblo; danos luz para conocer tu voluntad y la fuerza necesaria para cumplirla. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.