Liturgia das Horas
Vésperas (Oração da Tarde)
Ação de graças ao entardecer, com o cântico do Magnificat. Sugerida: Ao anoitecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.
Ao anoitecer
Vésperas (Oração da Tarde)
Nossa Senhora das Dores · Tempo Comum
- 1
Vésperas (Oração da Tarde) — Nossa Senhora das Dores
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 4 do Saltério · Ciclo B
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhano¡Ay dolor, dolor, dolor, por mi Hijo y mi Señor! Yo soy aquella María del linaje de David: ¡Oíd, hermanos, oíd la gran desventura mía! A mí me dijo Gabriel que el Señor era conmigo, y mi dejó sin abrigo más amarga que la hiel. Díjome que era bendita entre todas las nacidas, y soy de las doloridas la más triste y afligida. Decid, hombres que corréis por la vida mundanal, decidme si visto habéis igual dolor que mi mal. Y vosotras que tenéis padres, hijos y maridos, ayudadme con gemidos, si es que mejor no podéis. Llore conmigo la gente, alegres y atribulados, por lavar cuyos pecados mataron al Inocente. ¡Mataron a mi Señor, mi Redentor verdadero! ¡Cuitada!, ¿Cómo no muero con tan extremo dolor? Señora, santa María, déjame llorar contigo, pues muere mi Dios y mi amigo, y muerta está mi alegría. Y, pues os dejan sin Hijo, dejadme ser hijo vuestro. ¡Tendréis mucho más que amar, aunque os amen mucho menos!
- 4
Salmodia — Salmo 121: La ciudad santa de Jerusalén
castelhanoSalmo 121: La ciudad santa de Jerusalén
_Cristo es nuestra paz, y por su cruz nos reconcilió con Dios._
¡Qué alegría cuando me dijeron: «Vamos a la casa del Señor»! Ya están pisando nuestros pies tus umbrales, Jerusalén. Jerusalén está fundada como ciudad bien compacta. Allá suben las tribus, las tribus del Señor, según la costumbre de Israel, a celebrar el nombre del Señor; en ella están los tribunales de justicia, en el palacio de David. Desead la paz a Jerusalén: «Vivan seguros los que te aman, haya paz dentro de tus muros, seguridad en tus palacios.» Por mis hermanos y compañeros, voy a decir: «La paz contigo.» Por la casa del Señor, nuestro Dios, te deseo todo bien. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Salmo 126: El esfuerzo humano es inútil sin Dios
castelhanoSalmo 126: El esfuerzo humano es inútil sin Dios
_Acerquémonos a la ciudad del Dios vivo y al Mediador de la nueva alianza, Jesús._
Si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vigilan los centinelas. Es inútil que madruguéis, que veléis hasta muy tarde, que comáis el pan de vuestros sudores: ¡Dios lo da a sus amigos mientras duermen! La herencia que da el Señor son los hijos; su salario, el fruto del vientre: son saetas en manos de un guerrero los hijos de la juventud. Dichoso el hombre que llena con ellas su aljaba: no quedará derrotado cuando litigue con su adversario en la plaza. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Efesios 1, 3-10: El Dios Salvador
castelhanoEfesios 1, 3-10: El Dios Salvador
_Por la sangre de Cristo hemos recibido la redención._
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Leitura breve
castelhano2 Tm 2, 10-12a
Lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna. Es doctrina segura: Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él.
- 8
Responsório breve
castelhano$℣. $Estaba Santa María, Reina del cielo, y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor. $℟. $Estaba Santa María, Reina del cielo, y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor. $℣. $Feliz ella que, sin morir, mereció la palma del martirio. $℟. $Junto a la cruz del Señor. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Estaba Santa María, Reina del cielo, y Señora del mundo, junto a la cruz del Señor.
- 9
Cântico da Virgem Maria (Magnificat)
Lc 1,46-55
_Jesús, al ver junto a la cruz a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu Hijo.» Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.»_
A minha alma engrandece o Senhor, e o meu espírito exulta em Deus, meu Salvador, porque olhou para a humildade da sua serva. De hoje em diante, todas as gerações me chamarão bem-aventurada, porque o Todo-Poderoso fez em mim maravilhas: Santo é o seu nome. A sua misericórdia se estende de geração em geração sobre os que o temem. Manifestou o poder do seu braço, dispersou os soberbos de coração, depôs os poderosos dos seus tronos e exaltou os humildes. Encheu de bens os famintos e despediu os ricos de mãos vazias. Acolheu a Israel, seu servo, lembrado da sua misericórdia, como prometera a nossos pais, a Abraão e à sua descendência para sempre. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.
- 10
Preces
castelhanoProclamemos las grandezas de Dios Padre todopoderoso, que quiso que todas las generaciones felicitaran a María, la madre de su Hijo, y supliquémosle, diciendo: _Que la llena de gracia interceda por nosotros._ - Oh Dios, admirable siempre en tus obras, que has querido que la inmaculada Virgen María participara en cuerpo y alma de la gloria de Jesucristo, _haz que todos tus hijos deseen esta misma gloria y caminen hacia ella._ - Tú que nos diste a María por madre, concede, por su mediación, salud a los enfermos, consuelo a los tristes, perdón a los pecadores, _y a todos abundancia de salud y de paz._ - Tú que hiciste de María la llena de gracia, _concede la abundancia de tu gracia a todos los hombres._ - Haz, Señor, que tu Iglesia tenga un solo corazón y una sola alma por el amor, _y que todos los fieles perseveren unánimes en la oración con María, la madre de Jesús._ - Tú que coronaste a María como reina del cielo, _haz que los difuntos puedan alcanzar, con todos los santos, la felicidad de tu reino._
- 11
Pai Nosso
Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.
- 12
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
- 13
Bênção
O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.