Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Santa Catarina de Sena, virgem e doutora
Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Santa Catarina de Sena, virgem e doutora · Tempo Pascal
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Ofício das Leituras — Santa Catarina de Sena, virgem e doutora
Tempo litúrgico: Tempo Pascal · Cor: branco · Semana 3 do Saltério · Ciclo B
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoEsta mujer no quiso tomar varón ni darle su ternura, selló su compromiso con otro amor que dura sobre el amor de toda criatura. Y tanto se apresura a zaga de la huella del Amado, que en él se transfigura, y el cuerpo anonadado ya está por el amor resucitado. Aquí la Iglesia canta la condición futura de la historia, y el cuerpo se adelanta en esta humilde gloria a la consumación de su victoria. Mirad los regocijos de la que por estéril sollozaba, y se llenó de hijos porque el Señor miraba la pequeñez humilde de su esclava. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 18 A: Alabanza al Dios creador del universo
castelhanoSalmo 18 A: Alabanza al Dios creador del universo
_Virgen ilustre, sensata, prudente en tu decisión, tienes como esposo del alma al Verbo inmaculado. Aleluya._
El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. Allí le ha puesto su tienda al sol: él sale como el esposo de su alcoba, contento como un héroe, a recorrer su camino. Asoma por un extremo del cielo, y su órbita llega al otro extremo: nada se libra de su calor. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 44-I: Las nupcias del rey
castelhanoSalmo 44-I: Las nupcias del rey
_Por amor a mi Señor Jesucristo, tuve en nada los bienes de este mundo y del tiempo presente. Aleluya._
Me brota del corazón un poema bello, recito mis versos a un rey; mi lengua es ágil pluma de escribano. Eres el más bello de los hombres, en tus labios se derrama la gracia, el Señor te bendice eternamente. Cíñete al flanco la espada, valiente: es tu gala y tu orgullo; cabalga victorioso por la verdad y la justicia, tu diestra te enseñe a realizar proezas. Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden, se acobardan los enemigos del rey. Tu trono, oh Dios, permanece para siempre, cetro de rectitud es tu cetro real; has amado la justicia y odiado la impiedad: por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros. A mirra, áloe y acacia huelen tus vestidos, desde los palacios de marfiles te deleitan las arpas. Hijas de reyes salen a tu encuentro, de pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 44-II
castelhanoSalmo 44-II
_Prendado está el rey de tu belleza, él es tu Señor y tu Dios. Aleluya._
Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu señor. La ciudad de Tiro viene con regalos, los pueblos más ricos buscan tu favor. Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado; la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras: las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real. «A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra.» Quiero hacer memorable tu nombre por generaciones y generaciones, y los pueblos te alabarán por los siglos de los siglos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Primeira leitura
castelhanoDel libro del Apocalipsis $Ap 15, 5-16, 21 $
Yo, Juan, vi que se abría en el cielo el santuario de la tienda del encuentro, y salieron del santuario los siete ángeles que llevaban las siete plagas, vestidos de lino puro esplendente y ceñidos con cinturones dorados a la altura del pecho. Uno de los cuatro vivientes repartió a los siete ángeles siete copas de oro llenas hasta el borde del furor de Dios que vive por los siglos de los siglos. El humo de la gloria de Dios y de su potencia llenó el santuario; nadie podía entrar en él hasta que no se terminasen las siete plagas de los siete ángeles. Oí una voz potente que salía del santuario y decía a los siete ángeles: «Id a derramar en la tierra las siete copas del furor de Dios». Se alejó el primero, derramó su copa en la tierra, y apareció una llaga maligna y enconada en los hombres que llevaban la marca de la fiera y veneraban su imagen. El segundo derramó su copa en el mar, y el mar se convirtió en sangre de muerto; todo animal marino murió. El tercero derramó su copa en los ríos y manantiales, y se convirtieron en sangre. Oí que el ángel de las aguas decía: «Tú, el que eras y eres, el Santo, eres justo al dar esta sentencia: a los que derramaron sangre de consagrados y profetas les diste a beber sangre. Se lo merecen». Y oí que el altar decía: «Así es, Señor Dios, soberano de todo, tus sentencias son rectas y justas». El cuarto derramó su copa en el sol e hizo que quemara a los hombres con su ardor; los hombres sufrieron quemaduras por el enorme calor y maldecían el nombre de Dios que dispone de tales plagas, en vez de arrepentirse y darle gloria. El quinto derramó su copa sobre el trono de la fiera, y su reino quedó en tinieblas; los hombres se mordían la lengua de dolor y maldecían al Dios del cielo por los dolores y las llagas, pero no enmendaron su conducta. El sexto derramó su copa sobre el gran río, el Éufrates, y se quedó seco, dejando preparado el camino a los reyes que vienen del Oriente. De la boca del dragón, de la boca de la fiera y de la boca del falso profeta vi salir tres espíritus inmundos en forma de ranas. Los espíritus eran demonios con poder de efectuar señales y se dirigían a los reyes de la tierra entera con el fin de reunirlos para la batalla del gran día de Dios, soberano de todo. «Mirad, voy a llegar como un ladrón. Dichoso el que está en vela con la ropa puesta, así no tendrá que pasear desnudo dejando ver sus vergüenzas». Y los reunieron en el lugar llamado en hebreo Harmagedón. El séptimo derramó su copa en el aire, y del interior del santuario salió una voz potente que venía del trono y decía: «Es un hecho». Se produjeron relámpagos, estampidos y truenos, y un terremoto tan violento que desde que hay hombres en la tierra no se ha producido terremoto de tal magnitud. La gran ciudad se hizo tres pedazos y las capitales de las naciones se derrumbaron. Recordaron a Dios que hiciera beber a la gran Babilonia la copa de vino del furor de su cólera. Todas las islas huyeron, los montes desaparecieron. Granizos como adoquines cayeron del cielo sobre los hombres, y los hombres maldijeron a Dios por el daño del granizo, pues el daño que hacía era terrible.
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Leitura patrística
castelhanoSanta Catalina de Siena, virgen $Diálogo sobre la divina Providencia (Cap. 167, Acción de gracias a la Ssma Trinidad: edición latina, Ingoldstadt 1583, ff 290v-291) $
¡Oh Deidad eterna, oh eterna Trinidad, que por la unión de la naturaleza divina diste tanto valor a la sangre de tu Hijo unigénito! Tú, Trinidad eterna, eres como un mar profundo en el que cuanto más busco, más encuentro, y cuanto más encuentro, más te busco. Tú sacias al alma de una manera en cierto modo insaciable, pues en tu insondable profundidad sacias al alma de tal forma que siempre queda hambrienta y sedienta de ti, Trinidad eterna, con el deseo ansioso de verte a ti, la luz, en tu misma luz. Con la luz de la inteligencia gusté y vi en tu luz tu abismo, eterna Trinidad, y la hermosura de tu criatura, pues, revistiéndome yo misma de ti, vi que sería imagen tuya, ya que tú, Padre eterno, me haces partícipe de tu poder y de tu sabiduría, sabiduría que es propia de tu Hijo unigénito. Y el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo, me ha dado la voluntad que me hace capaz para el amor. Tú, Trinidad eterna, eres el Hacedor y yo la hechura, por lo que, iluminada por ti, conocí, en la recreación que de mí hiciste por medio de la sangre de tu Hijo unigénito, que estás amoroso de la belleza de tu hechura. ¡Oh abismo, oh Trinidad eterna, oh Deidad, oh mar profundo!: ¿podías darme algo más preciado que tú mismo? Tú eres el fuego que siempre arde sin consumir; tú eres el que consumes con tu calor los amores egoístas del alma. Tú eres también el fuego que disipa toda frialdad; tú iluminas las mentes con tu luz, en la que me has hecho conocer tu verdad. En el espejo de esta luz te conozco a ti, bien sumo, bien sobre todo bien, bien dichoso, bien incomprensible, bien inestimable, belleza sobre toda belleza, sabiduría sobre toda sabiduría; pues tú mismo eres la sabiduría, tú, el pan de los ángeles, que por ardiente amor te has entregado a los hombres. Tú, el vestido que cubre mi desnudez; tú nos alimentas a nosotros, que estábamos hambrientos, con tu dulzura, tú que eres la dulzura sin amargor, ¡oh Trinidad eterna!
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Responsórios
castelhano$℣. $Me enseñarás el sendero de la vida. Aleluya. $℟. $Me saciarás de gozo en tu presencia. Aleluya. $℟. $Si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela. «Mirad, voy a llegar como un ladrón —dice el Señor—, dichoso el que está en vela». Aleluya. $℟. $Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces, de improviso, sobrevendrá la ruina. $℟. $«Mirad, voy a llegar como un ladrón —dice el Señor—, dichoso el que está en vela». Aleluya. $℟. $Ábreme, hermana mía, heredera conmigo de mi reino; amiga mía, que has conocido los secretos de mi verdad. Enriquecida con el don de mi Espíritu, limpia de toda mancha con la sangre que he derramado. Aleluya. $℣. $Sal del retiro de la contemplación y dedícate a dar constantemente testimonio de mi verdad. $℟. $Enriquecida con el don de mi Espíritu, limpia de toda mancha con la sangre que he derramado. Aleluya.
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Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
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Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor Dios, que hiciste a santa Catalina de Siena arder de amor divino en la contemplación de la pasión de tu Hijo y en su entrega al servicio de la Iglesia, concédenos, por su intercesión, vivir asociados al misterio de Cristo para que podamos llenarnos de alegría con la manifestación de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.