Segunda-feira, 5 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-05

Liturgia das Horas

Ofício das Leituras

Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

Tempo ComumSemana 4 do saltérioAno B10/02/2021

Santa Escolástica, virgem

Qualquer hora do dia

Ofício das Leituras

Santa Escolástica, virgem · Tempo Comum

  1. 1

    Ofício das Leituras — Santa Escolástica, virgem

    Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 4 do Saltério · Ciclo B

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Esta mujer no quiso tomar varón ni darle su ternura, selló su compromiso con otro amor que dura sobre el amor de toda criatura. Y tanto se apresura a zaga de la huella del Amado, que en él se transfigura, y el cuerpo anonadado ya está por el amor resucitado. Aquí la Iglesia canta la condición futura de la historia, y el cuerpo se adelanta en esta humilde gloria a la consumación de su victoria. Mirad los regocijos de la que por estéril sollozaba, y se llenó de hijos porque el Señor miraba la pequeñez humilde de su esclava. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 130: Abandono confiado en los brazos de Dios

    castelhano

    Salmo 130: Abandono confiado en los brazos de Dios

    _El que se haga pequeño como un niño, ése es el más grande en el reino de los cielos._

    Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espere Israel en el Señor ahora y por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 131-I: Promesas a la casa de David

    castelhano

    Salmo 131-I: Promesas a la casa de David

    _Dios mío, con sincero corazón te lo ofrezco todo._

    Señor, tenle en cuenta a David todos sus afanes: cómo juró al Señor e hizo voto al Fuerte de Jacob: "No entraré bajo el techo de mi casa, no subiré al lecho de mi descanso, no daré sueño a mis ojos, ni reposo a mis párpados, hasta que encuentre un lugar para el Señor, una morada para el Fuerte de Jacob." Oímos que estaba en Efrata, la encontramos en el Soto de Jaar: entremos en su morada, postrémonos ante el estrado de sus pies. Levántate, Señor, ven a tu mansión, ven con el arca de tu poder: que tus sacerdotes se vistan de gala, que tus fieles vitoreen. Por amor a tu siervo David, no niegues audiencia a tu Ungido. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 131-II

    castelhano

    Salmo 131-II

    _El Señor juró a David una promesa: su reino permanecerá eternamente._

    El Señor ha jurado a David una promesa que no retractará: "A uno de tu linaje pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardan mi alianza y los mandatos que les enseño, también sus hijos, por siempre, se sentarán sobre tu trono." Porque el Señor ha elegido a Sion, ha deseado vivir en ella: "Ésta es mi mansión por siempre, aquí viviré, porque la deseo. Bendeciré sus provisiones, a sus pobres los saciaré de pan, vestiré a sus sacerdotes de gala, y sus fieles aclamarán con vítores. Haré germinar el vigor de David, enciendo una lámpara para mi Ungido. A sus enemigos los vestiré de ignominia, sobre él brillará mi diadema". Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Primeira leitura

    castelhano

    De la carta a los Gálatas $Ga 3, 15-4, 7 $

    Hermanos: Hablo desde el punto de vista humano: un testamento debidamente otorgado nadie puede anularlo ni se le puede añadir una cláusula. Pues bien, las promesas se hicieron a Abrahán y a su descendencia (no se dice: «y a los descendientes», en plural, sino en singular: «y a tu descendencia», que es Cristo). Quiero decir esto: Una herencia ya debidamente otorgada por Dios no iba a anularla una ley que apareció cuatrocientos treinta años más tarde, dejando sin efecto la promesa; pues, en caso que la herencia viniera en virtud de la ley, ya no dependería de la promesa, mientras que a Abrahán Dios le dejó hecha la donación con la promesa. Entonces, ¿para qué la ley? Se añadió para denunciar los delitos, hasta que llegara el descendiente beneficiario de la promesa, y fue promulgada por ángeles, por boca de un mediador; pero este mediador no representa a uno solo, mientras que Dios es uno solo. Entonces, ¿contradice la ley a las promesas de Dios? Nada de eso. Si se hubiera dado una ley capaz de dar vida, la justificación dependería realmente de la ley. Pero no, la Escritura presenta al mundo entero prisionero del pecado, para que lo prometido se dé por la fe en Jesucristo a todo el que cree. Antes de que llegara la fe estábamos prisioneros, custodiados por la ley, esperando que la fe se revelase. Así, la ley fue nuestro pedagogo hasta que llegara Cristo y Dios nos justificara por la fe. Una vez que la fe ha llegado, ya no estamos sometidos al pedagogo, porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús. Y, si sois de Cristo, sois descendencia de Abrahán y herederos de la promesa. Quiero decir: mientras el heredero es menor de edad, en nada se diferencia de un esclavo, pues, aunque es dueño de todo, lo tienen bajo tutores y curadores, hasta la fecha fijada por su padre. Igual nosotros, cuando éramos menores, estábamos esclavizados por lo elemental del mundo. Pero, cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, que clama: «¡Abba!» (Padre). Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

  8. 8

    Leitura patrística

    castelhano

    San Gregorio Magno $De los libros de los Diálogos (Libro 2, 33: PL 66, 194-196) $

    Escolástica, hermana de Benito, dedicada desde su infancia al Señor todopoderoso, solía visitar a su hermano una vez al año. El varón de Dios se encontraba con ella fuera de las puertas del convento, en las posesiones del monasterio. Cierto día vino Escolástica, como de costumbre, y su venerable hermano bajó a verla con algunos discípulos, y pasaron el día entero entonando las alabanzas de Dios y entretenidos en santas conversaciones. Al anochecer, cenaron juntos. Con el interés de la conversación se hizo tarde y entonces aquella santa mujer le dijo: «Te ruego que no me dejes esta noche y que sigamos hablando de las delicias del cielo hasta mañana.» A lo que respondió Benito: «¿Qué es lo que dices, hermana? No me está permitido permanecer fuera del convento.» Pero aquella santa, al oír la negativa de su hermano, cruzando sus manos, las puso sobre la mesa y, apoyando en ellas la cabeza, oró al Dios todopoderoso. Al levantar la cabeza, comenzó a relampaguear, tronar y diluviar de tal modo, que ni Benito ni los hermanos que le acompañaban pudieron salir de aquel lugar. Comenzó entonces el varón de Dios a lamentarse y entristecerse, diciendo: «Que Dios te perdone, hermana. ¿Qué es lo que acabas de hacer?» Respondió ella: «Te lo pedí, y no quisiste escucharme; rogué a mi Dios, escuchó. Ahora sal, si puedes, despídeme y vuelve al monasterio.» Benito, que no había querido quedarse voluntariamente, no tuvo, al fin, más remedio que quedarse allí. Así pudieron pasar toda la noche en vela, en santas conversaciones sobre la vida espiritual, quedando cada uno gozoso de las palabras que escuchaba a su hermano. No es de extrañar que al fin la mujer fuera más poderosa que el varón, ya que, como dice Juan: Dios es amor, y, por esto, pudo más porque amó más. A los tres días, Benito, mirando al cielo, vio cómo el alma de su hermana salía de su cuerpo en figura de paloma y penetraba en el cielo. Él, congratulándose de su gran gloria, dio gracias al Dios todopoderoso con himnos y cánticos, y envió a unos hermanos a que trajeran su cuerpo al monasterio y lo depositaran en el sepulcro que había preparado para sí. Así ocurrió que estas dos almas, siempre unidas en Dios, no vieron tampoco sus cuerpos separados ni siquiera en la sepultura.

  9. 9

    Responsórios

    castelhano

    $℣. $Venid a ver las obras del Señor. $℟. $Las maravillas que hace en la tierra. $℟. $Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo os habéis revestido de Cristo. Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, porque todos sois uno en Cristo Jesús. $℣. $Vestíos de la nueva condición humana, creada a imagen de Dios: justicia y santidad verdaderas. $℟. $Porque todos sois uno en Cristo Jesús. $℟. $Rogando a Dios la santa y virginal religiosa que no le dejase su hermano, obtuvo más de su amado Señor, porque amó más. $℣. $Ved qué dulzura, qué delicia, convivir los hermanos unidos. $℟. $Obtuvo más de su amado Señor, porque amó más.

  10. 10

    Súplicas

    V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.

  11. 11

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Te rogamos, Señor, al celebrar la fiesta de santa Escolástica, virgen, que, imitando su ejemplo, te sirvamos con un corazón puro, y alcancemos así los saludables efectos de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  12. 12

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos próprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.