Liturgia das Horas
Vésperas (Oração da Tarde)
Ação de graças ao entardecer, com o cântico do Magnificat. Sugerida: Ao anoitecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.
Ao anoitecer
Vésperas (Oração da Tarde)
Segunda-feira da 3ª Semana do Advento · Advento
- 1
Vésperas (Oração da Tarde) — Segunda-feira da 3ª Semana do Advento
Tempo litúrgico: Advento · Cor: roxo · Semana 2 do Saltério · Ciclo A
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhanoJesucristo, Palabra del Padre, luz eterna de todo creyente: ven y escucha la súplica ardiente, ven, Señor, porque ya se hace tarde. Cuando el mundo dormía en tinieblas, en tu amor tú quisiste ayudarlo y trajiste, viniendo a la tierra, esa vida que puede salvarlo. Ya madura la historia en promesas, sólo anhela tu pronto regreso; si el silencio madura la espera, el amor no soporta el silencio. Con María, la Iglesia te aguarda con anhelos de esposa y de Madre, y reúne a sus hijos en vela, para juntos poder esperarte. Cuando vengas, Señor, en tu gloria, que podamos salir a tu encuentro y a tu lado vivamos por siempre, dando gracias al Padre en el reino. Amén. $O bien:$ ¡Marana tha! ¡Ven, Señor Jesús! Yo soy la Raíz y el Hijo de David, la Estrella radiante de la mañana. El Espíritu y la Esposa dicen: "¡Ven, Señor!" Quien lo oiga, diga: "¡Ven, Señor!" Quien tenga sed, que venga; quien lo desee, que tome el don del agua de la vida. Sí, yo vengo pronto. ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús!
- 4
Salmodia — Salmo 122: El Señor, esperanza del pueblo
castelhanoSalmo 122: El Señor, esperanza del pueblo
_Nuestros ojos están fijos en el Señor, esperando su misericordia._
A ti levanto mis ojos, a ti que habitas en el cielo. Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, como están los ojos de la esclava fijos en las manos de su señora, así están nuestros ojos en el Señor, Dios nuestro, esperando su misericordia. Misericordia, Señor, misericordia, que estamos saciados de desprecios; nuestra alma está saciada del sarcasmo de los satisfechos, del desprecio de los orgullosos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Salmo 123: Nuestro auxilio es el nombre del Señor
castelhanoSalmo 123: Nuestro auxilio es el nombre del Señor
_Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra._
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte -que lo diga Israel-, si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando nos asaltaban los hombres, nos habrían tragado vivos: tanto ardía su ira contra nosotros. Nos habrían arrollado las aguas, llegándonos el torrente hasta el cuello; nos habrían llegado hasta el cuello las aguas espumantes. Bendito el Señor, que no nos entregó en presa a sus dientes; hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador: la trampa se rompió, y escapamos. Nuestro auxilio es el nombre del Señor, que hizo el cielo y la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Efesios 1, 3-10: El Dios Salvador
castelhanoEfesios 1, 3-10: El Dios Salvador
_Dios nos ha destinado en la persona de Cristo a ser sus hijos._
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor. Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia, que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo, redunde en alabanza suya. Por este Hijo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. El tesoro de su gracia, sabiduría y prudencia ha sido un derroche para con nosotros, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo cuando llegase el momento culminante: recapitular en Cristo todas las cosas del cielo y de la tierra. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Leitura breve
castelhanoFlp 3, 20b-21
Aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa, con esa energía que posee para sometérselo todo.
- 8
Responsório breve
castelhano$℣. $Despierta tu poder y ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos. $℟. $Despierta tu poder y ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos. $℣. $Que brille tu rostro y nos salve. $℟. $Señor Dios de los ejércitos. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Despierta tu poder y ven a salvarnos, Señor Dios de los ejércitos.
- 9
Cântico da Virgem Maria (Magnificat)
Lc 1,46-55
_Me felicitarán todas las generaciones, porque Dios miró a su humilde esclava._
A minha alma engrandece o Senhor, e o meu espírito exulta em Deus, meu Salvador, porque olhou para a humildade da sua serva. De hoje em diante, todas as gerações me chamarão bem-aventurada, porque o Todo-Poderoso fez em mim maravilhas: Santo é o seu nome. A sua misericórdia se estende de geração em geração sobre os que o temem. Manifestou o poder do seu braço, dispersou os soberbos de coração, depôs os poderosos dos seus tronos e exaltou os humildes. Encheu de bens os famintos e despediu os ricos de mãos vazias. Acolheu a Israel, seu servo, lembrado da sua misericórdia, como prometera a nossos pais, a Abraão e à sua descendência para sempre. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.
- 10
Preces
castelhanoOremos al Señor, que vendrá y nos salvará, y digámosle: _Ven, Señor, y sálvanos._ - Señor Jesús, ungido del Padre y salvador de los hombres, _ven pronto y sálvanos._ - Tú que viniste al mundo, _líbranos del pecado del mundo._ - Tú que viniste del Padre, _muéstranos el camino para ir al Padre._ - Tú que fuiste concebido por obra del Espíritu Santo, _renuévanos a nosotros con la fuerza de este mismo Espíritu Santo._ - Tú que tomaste carne en el seno de la Virgen María, _líbranos de la corrupción de la carne._ - Acuérdate, Señor, de todos los hombres _que, desde el comienzo del mundo, esperaron en ti._
- 11
Pai Nosso
Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.
- 12
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Escucha nuestra súplica, Señor, e ilumina las tinieblas de nuestro espíritu con la gracia de la venida de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
- 13
Bênção
O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.