Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
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Santos Zeferino Giménez Malla e companheiros
Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Santos Zeferino Giménez Malla e companheiros · Tempo Comum
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Ofício das Leituras — Santos Zeferino Giménez Malla e companheiros
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: vermelho · Semana 2 do Saltério · Ciclo C
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Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
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Hino
castelhanoEsta mujer no quiso tomar varón ni darle su ternura, selló su compromiso con otro amor que dura sobre el amor de toda criatura. Y tanto se apresura a zaga de la huella del Amado, que en él se transfigura, y el cuerpo anonadado ya está por el amor resucitado. Aquí la Iglesia canta la condición futura de la historia, y el cuerpo se adelanta en esta humilde gloria a la consumación de su victoria. Mirad los regocijos de la que por estéril sollozaba, y se llenó de hijos porque el Señor miraba la pequeñez humilde de su esclava. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 6: Oración del afligido que acude a Dios
castelhanoSalmo 6: Oración del afligido que acude a Dios
_Sálvame, Señor, por tu misericordia._
Señor, no me corrijas con ira, no me castigues con cólera. Misericordia, Señor, que desfallezco; cura, Señor, mis huesos dislocados. Tengo el alma en delirio, y tú, Señor, ¿hasta cuándo? Vuélvete, Señor, liberta mi alma, sálvame por tu misericordia. Porque en el reino de la muerte nadie te invoca, y en el abismo, ¿quién te alabará? Estoy agotado de gemir: de noche lloro sobre el lecho, riego mi cama con lágrimas. Mis ojos se consumen irritados, envejecen por tantas contradicciones. Apartaos de mí, los malvados, porque el Señor ha escuchado mis sollozos; el Señor ha escuchado mi súplica, el Señor ha aceptado mi oración. Que la vergüenza abrume a mis enemigos, que avergonzados huyan al momento. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 9 A-I: Acción de gracias por la victoria
castelhanoSalmo 9 A-I: Acción de gracias por la victoria
_El Señor es el refugio del oprimido en los momentos de peligro._
Te doy gracias, Señor, de todo corazón, proclamando todas tus maravillas; me alegro y exulto contigo, y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. Porque mis enemigos retrocedieron, cayeron y perecieron ante tu rostro. Defendiste mi causa y mi derecho, sentado en tu trono como juez justo. Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío y borraste para siempre su apellido. El enemigo acabó en ruina perpetua, arrasaste sus ciudades y se perdió su nombre. Dios está sentado por siempre en el trono que ha colocado para juzgar. Él juzgará el orbe con justicia y regirá las naciones con rectitud. Él será refugio del oprimido, su refugio en los momentos de peligro. Confiarán en ti los que conocen tu nombre, porque no abandonas a los que te buscan. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Salmodia — Salmo 9 A-II
castelhanoSalmo 9 A-II
_Narraré tus hazañas en las puertas de Sion._
Tañed en honor del Señor, que reside en Sion; narrad sus hazañas a los pueblos; él venga la sangre, él recuerda y no olvida los gritos de los humildes. Piedad, Señor; mira cómo me afligen mis enemigos; levántame del umbral de la muerte, para que pueda proclamar tus alabanzas y gozar de tu salvación en las puertas de Sion. Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron, su pie quedó prendido en la red que escondieron. El Señor apareció para hacer justicia, y se enredó el malvado en sus propias acciones. Vuelvan al abismo los malvados, los pueblos que olvidan a Dios. Él no olvida jamás al pobre, ni la esperanza del humilde perecerá. Levántate, Señor, que el hombre no triunfe: sean juzgados los gentiles en tu presencia. Señor, infúndeles terror, y aprendan los pueblos que no son más que hombres. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
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Primeira leitura
castelhanoDel libro del profeta Jeremías $Jr 4, 5-8.13-28 $
Así dice el Señor: «Anunciadlo en Judá, pregonadlo en Jerusalén, tocad la trompeta en el país, gritad a pleno pulmón: "Congregaos para marchar a la ciudad fortificada, levantad la bandera hacia Sion; aprisa, no os paréis; que yo traigo del norte la desgracia, una gran calamidad: sube el león de la maleza, sale de su guarida, está en marcha un asesino de pueblos, para arrasar tu país e incendiar tus ciudades, dejándolas deshabitadas. Por eso, vestíos de sayal, haced duelo y gemid, porque no cede el incendio de la ira del Señor."» Miradle avanzar como una nube, sus carrozas como un huracán, sus caballos son más rápidos que águilas; ¡ay de nosotros! Estamos perdidos. «Jerusalén, lava tu corazón de maldades, para salvarte; ¿hasta cuándo anidarán en tu pecho planes desatinados? Escucha al mensajero de Dan, al que anuncia desgracias desde la sierra de Efraín. Decídselo a los paganos, anunciadlo en Jerusalén: de tierra lejana llega el enemigo, lanzando gritos contra los poblados de Judá; como guardas de campo te cercan, porque te rebelaste contra mí -oráculo del Señor-; tu conducta y tus acciones te lo han traído, ése es tu castigo, el dolor que te hiere el corazón.» ¡Ay mis entrañas, mis entrañas! Me tiemblan las paredes del pecho, tengo el pecho turbado y no puedo callar; porque yo mismo escucho el toque de trompeta, el alarido de guerra, un golpe llama a otro golpe, el país está deshecho; de repente quedan destrozadas las tiendas, y en un momento los pabellones. ¿Hasta cuándo tendré que ver la bandera y escuchar la trompeta a rebato? «Mi pueblo es insensato, no me reconoce, son hijos necios que no recapacitan: son diestros para el mal, ignorantes para el bien. » Miro a la tierra: ¡caos informe!; al cielo: está sin luz; miro a los montes: tiemblan; a las colinas: danzan; miro: no hay hombres, las aves del cielo han volado; miro: el vergel es un páramo, los poblados están arrasados; por el Señor, por el incendio de su ira. Así dice el Señor: «El país quedará desolado, pero no lo aniquilaré; la tierra guardará luto, el cielo arriba se ennegrecerá; lo dije y no me arrepiento, lo pensé y no me vuelvo atrás.»
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Leitura patrística
castelhanoSanta Teresa de Jesús Jornet e Ibars $Carta 201 $
Quisiera llevar a sus corazones (Hermanitas) abundancia de los consuelos espirituales, que les hicieran más gratos todavía de lo que ya son de ordinario los presentes días. Pero, qué les voy a decir para ello sino que acudan a la cuna del Divino Niño con toda confianza y le ofrezcan, bien limpio y sencillo, su corazón, para que quiera entrar en él; dispuestas a seguir sus santas inspiraciones y compartir con él, sin reserva, así las glorias como las fatigas. Por nosotras viene. Miren si es poco lo que nos quiere. ¿Y nosotras a él? Yo no lo sé, pero, si he de juzgar por mis obras y las de algunas otras como yo, está nuestro amor muy resfriado. Por Dios, que pongamos en ello remedio, y ofrezcamos con verdad al Niño, que, de hoy en adelante, al cumplir con nuestros deberes, hemos de imitar las virtudes de que, en su nacimiento, se nos presenta como modelo. Y, para que todas sepan a lo que nos obligamos y a una trabajemos por lo mismo, apuntaré cuáles sean, a mi ver, estas virtudes. La obediencia a los designios del Padre celestial le trae al mundo, y la obediencia a las potestades de la tierra le lleva, con sus padres, a nacer en Belén. Correspondamos nosotras marchando sumisas a donde quiera que se nos envíe y sujetándonos gustosas a la Regla y al trabajo que se nos imponga. Acredita su humildad sometiéndose a los desprecios; sus parientes no le reciben: para él no hay lugar en la posada. Mortifiquemos nuestro amor propio y no obremos por bien parecer; que ni la vanidad nos seduzca, ni el resentimiento nos consuma. Su pobreza se manifiesta en los pañales con que se le envuelve en el pesebre que le sirve de cuna y en el sitio que nace, un desmantelado establo. ¿Por qué nosotras nos hemos de lastimar de que el hábito sea más o menos viejo, más o menos remendada la toca, más o menos pobre la casa o mesa? Su paciencia se demuestra en cómo acepta risueño los sufrimientos a que se somete con su obediencia, humildad y pobreza; la hora de medianoche y la estación fría en que nace, y, para que también al espíritu los sufrimientos alcancen, sufre por sus padres que ve despreciados y padeciendo privaciones por él y por lo que sabe le espera toda su vida y, muy especialmente, en su pasión y muerte, que tiene a la vista. Pero todas estas virtudes suponen otra más principal que les da realce, la de su ardentísima caridad. Es tan grande, que dice: “He venido a prender fuego en el mundo, ¡y ojalá estuviera ya ardiendo!” Por eso, su Corazón arde en llamas de purísimo amor; con ese purísimo amor, es menester que amemos y tratemos a nuestros pobres, interesándonos muchísimo por su bienestar temporal y eterno.
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Responsórios
castelhano$℣. $Enséñame a cumplir tu voluntad, Señor. $℟. $Y a guardarla de todo corazón. $℟. $Ante el incendio de tu ira, oh Dios, la tierra está desolada; pero tú, Señor, ten piedad. No acabes de aniquilarla. $℣. $Restáuranos, Dios salvador nuestro; cesa en tu rencor contra nosotros. $℟. $No acabes de aniquilarla. $℟. $Tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis. Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. $℣. $Quien se apiada del pobre presta al Señor. $℟. $Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis.
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Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
- 11
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Oh Dios, que has guiado a la virgen santa Teresa a la perfecta caridad en el cuidado de los ancianos, concédenos, a ejemplo suyo, servir a Cristo en el prójimo, para ser testimonios de su amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
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Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.