Liturgia das Horas
Laudes (Oração da Manhã)
Louvor ao nascer do dia, consagrando a manhã a Cristo Ressuscitado. Sugerida: Ao amanhecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.
Ao amanhecer
Laudes (Oração da Manhã)
Nossa Senhora das Dores · Tempo Comum
- 1
Laudes (Oração da Manhã) — Nossa Senhora das Dores
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 2 do Saltério · Ciclo A
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhanoLa Madre piadosa estaba junto a la cruz y lloraba mientras el Hijo pendía; cuya alma, triste y llorosa, traspasada y dolorosa, fiero cuchillo tenía. ¡Oh cuán triste y cuán aflicta se vio la Madre bendita, de tantos tormentos llena! Cuando triste contemplaba y dolorosa miraba del Hijo amado la pena. Y, ¿cuál hombre no llorara, si a la Madre contemplara de Cristo, en tanto dolor? ¿Y quién no se entristeciera, Madre piadosa, si os viera sujeta a tanto rigor? Por los pecados del mundo, vio a Jesús en tan profundo tormento la dulce Madre. Vio morir al Hijo amado, que rindió desamparado el espíritu a su Padre. ¡Oh dulce fuente de amor! hazme sentir tu dolor para que llore contigo. Y que, por mi Cristo amado, mi corazón abrasado más viva en él que conmigo. Y, porque a amarle me anime, en mi corazón imprime las llagas que tuvo en sí. Y de tu Hijo, Señora, divide conmigo ahora las que padeció por mí. Hazme contigo llorar y de veras lastimar de sus penas mientras vivo; porque acompañar deseo en la cruz, donde le veo, tu corazón compasivo. ¡Virgen de vírgenes santas! Llore yo con ansias tantas que el llanto dulce me sea; porque su pasión y muerte tenga en mi alma, de suerte que siempre sus penas vea. Haz que su cruz me enamore y que en ella viva y more de mi fe y amor indicio; porque me inflame y encienda, y contigo me defienda en el día del juicio. Haz que me ampare la muerte de Cristo, cuando en tan fuerte trance vida y alma estén; porque, cuando quede en calma el cuerpo, vaya mi alma a su eterna gloria. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 89: Baje a nosotros la bondad del Señor
castelhanoSalmo 89: Baje a nosotros la bondad del Señor
_Por la mañana sácianos de tu misericordia, Señor._
Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Antes que naciesen los montes o fuera engendrado el orbe de la tierra, desde siempre y por siempre tú eres Dios. Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornad, hijos de Adán.» Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna. Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. ¡Cómo nos ha consumido tu cólera y nos ha trastornado tu indignación! Pusiste nuestras culpas ante ti, nuestros secretos ante la luz de tu mirada: y todos nuestros días pasaron bajo tu cólera, y nuestros años se acabaron como un suspiro. Aunque uno viva setenta años, y el más robusto hasta ochenta, la mayor parte son fatiga inútil, porque pasan aprisa y vuelan. ¿Quién conoce la vehemencia de tu ira, quién ha sentido el peso de tu cólera? Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos; por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Danos alegría, por los días en que nos afligiste, por los años en que sufrimos desdichas. Que tus siervos vean tu acción y sus hijos tu gloria. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Isaías 42, 10-16: Cántico nuevo al Dios vencedor y salvador
castelhanoIsaías 42, 10-16: Cántico nuevo al Dios vencedor y salvador
_Llegue hasta el confín de la tierra la alabanza del Señor._
Cantad al Señor un cántico nuevo, llegue su alabanza hasta el confín de la tierra; muja el mar y lo que contiene, las costas y sus habitantes; alégrese el desierto con sus tiendas, los cercados que habita Cadar; exulten los habitantes de Petra, clamen desde la cumbre de las montañas; den gloria al Señor, anuncien su alabanza en las costas. El Señor sale como un héroe, excita su ardor como un guerrero, lanza el alarido, mostrándose valiente frente al enemigo. "Desde antiguo guardé silencio, me callaba, aguantaba; como parturienta, grito, jadeo y resuello. Agostaré montes y collados, secaré toda su hierba, convertiré los ríos en yermo, desecaré los estanques; conduciré a los ciegos por el camino que no conocen, los guiaré por senderos que ignoran; ante ellos convertiré la tiniebla en luz, lo escabroso en llano." Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Salmo 134-I: Himno a Dios, realizador de maravillas
castelhanoSalmo 134-I: Himno a Dios, realizador de maravillas
_Alabad el nombre del Señor, los que estáis en la casa del Señor._
Alabad el nombre del Señor, alabadlo, siervos del Señor, que estáis en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro Dios. Alabad al Señor porque es bueno, tañed para su nombre, que es amable. Porque él se escogió a Jacob, a Israel en posesión suya. Yo sé que el Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses. El Señor todo lo que quiere lo hace: en el cielo y en la tierra, en los mares y en los océanos. Hace subir las nubes desde el horizonte, con los relámpagos desata la lluvia, suelta a los vientos de sus silos. Él hirió a los primogénitos de Egipto, desde los hombres hasta los animales. Envió signos y prodigios -en medio de ti, Egipto- contra el Faraón y sus ministros. Hirió de muerte a pueblos numerosos, mató a reyes poderosos: a Sijón, rey de los amorreos, a Hog, rey de Basán, y a todos los reyes de Canaán. Y dio su tierra en heredad, en heredad a Israel, su pueblo. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Leitura breve
castelhanoCol 1, 24-25
Me alegro de sufrir por vosotros: así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia, de la cual Dios me ha nombrado ministro, asignándome la tarea de anunciaros a vosotros su mensaje completo.
- 8
Responsório breve
castelhano$℣. $Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación. $℟. $Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación. $℣. $De las llagas de Cristo. $℟. $Obtenemos la salvación. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Por ti, Virgen María, obtenemos la salvación.
- 9
Cântico de Zacarias (Benedictus)
Lc 1,68-79
_Alégrate, Madre dolorosa, porque, después de tantos sufrimientos, gozas ya de la gloria celestial, sentada junto al Hijo como reina del universo._
Bendito seja o Senhor Deus de Israel, porque visitou e resgatou o seu povo. Suscitou-nos um poderoso Salvador, na casa de Davi, seu servo, como prometera desde o princípio, pela boca dos seus santos profetas, para nos livrar dos nossos inimigos e das mãos de todos os que nos odeiam. Assim usou de misericórdia com nossos pais, lembrando-se da sua santa aliança, do juramento que fez a Abraão, nosso pai, de nos conceder que, sem temor, libertados das mãos dos inimigos, o sirvamos em santidade e justiça, todos os dias da nossa vida. E tu, menino, serás chamado profeta do Altíssimo, porque irás diante do Senhor a preparar os seus caminhos, para dar ao seu povo o conhecimento da salvação, na remissão dos seus pecados; pelas entranhas de misericórdia do nosso Deus, com que nos visitou o Sol nascente lá do alto, para iluminar os que jazem nas trevas e na sombra da morte, e dirigir os nossos passos no caminho da paz. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.
- 10
Preces
castelhanoElevemos nuestras súplicas al Salvador, que quiso nacer de María Virgen, y digámosle: _Que tu Madre, Señor, interceda por nosotros._ - Oh Sol de justicia, a quien la Virgen inmaculada precedía cual aurora luciente, _haz que vivamos siempre iluminados por la claridad de tu presencia._ - Verbo eterno del Padre, que elegiste a María como arca incorruptible de tu morada, _líbranos de la corrupción del pecado._ - Salvador nuestro, que quisiste que tu madre estuviera junto a tu cruz, _por su intercesión, concédenos compartir con alegría tus padecimientos._ - Jesús, que, colgado en la cruz, diste María a Juan como madre, _haz que nosotros vivamos también como hijos suyos._
- 11
Pai Nosso
Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.
- 12
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Señor, tú has querido que la Madre compartiera los dolores de tu Hijo al pie de la cruz; haz que la Iglesia, asociándose con María a la pasión de Cristo, merezca participar de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
- 13
Bênção
O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.