Sexta-feira, 9 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-09

Liturgia das Horas

Vésperas (Oração da Tarde)

Ação de graças ao entardecer, com o cântico do Magnificat. Sugerida: Ao anoitecer. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

Tempo ComumSemana 1 do saltérioAno B22/11/2012

Santa Cecília, virgem e mártir

Ao anoitecer

Vésperas (Oração da Tarde)

Santa Cecília, virgem e mártir · Tempo Comum

  1. 1

    Vésperas (Oração da Tarde) — Santa Cecília, virgem e mártir

    Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: vermelho · Semana 1 do Saltério · Ciclo B

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    Oh Príncipe absoluto de los siglos, oh Jesucristo, Rey de las naciones: te confesamos árbitro supremo de las mentes y de los corazones. Oh Jesucristo, Príncipe pacífico, somete a los espíritus rebeldes, y haz que encuentren rumbo los perdidos, y que en un solo aprisco se congreguen. Para eso pendes de una cruz sangrienta y abres en ella tus divinos brazos; para eso muestras en tu pecho herido tu ardiente corazón atravesado. Glorificado seas, Jesucristo, que repartes los cetros de la tierra; y que contigo y con tu eterno Padre glorificado el Paráclito sea. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 29: Acción de gracias por la curación de un enfermo en peligro de muerte

    castelhano

    Salmo 29: Acción de gracias por la curación de un enfermo en peligro de muerte

    _Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste; te daré gracias por siempre._

    Te ensalzaré, Señor, porque me has librado y no has dejado que mis enemigos se rían de mí. Señor, Dios mío, a ti grité, y tú me sanaste. Señor, sacaste mi vida del abismo, me hiciste revivir cuando bajaba a la fosa. Tañed para el Señor, fieles suyos, dad gracias a su nombre santo; su cólera dura un instante; su bondad, de por vida; al atardecer nos visita el llanto; por la mañana, el júbilo. Yo pensaba muy seguro: «No vacilaré jamás.» Tu bondad, Señor, me aseguraba el honor y la fuerza; pero escondiste tu rostro, y quedé desconcertado. A ti, Señor, llamé, supliqué a mi Dios: «¿Qué ganas con mi muerte, con que yo baje a la fosa? ¿Te va a dar gracias el polvo, o va a proclamar tu lealtad? Escucha, Señor, y ten piedad de mí; Señor, socórreme.» Cambiaste mi luto en danzas, me desataste el sayal y me has vestido de fiesta; te cantará mi alma sin callarse. Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 31: Acción de gracias de un pecador perdonado

    castelhano

    Salmo 31: Acción de gracias de un pecador perdonado

    _Dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito._

    Dichoso el que está absuelto de su culpa, a quien le han sepultado su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le apunta el delito. Mientras callé se consumían mis huesos, rugiendo todo el día, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí; mi savia se me había vuelto un fruto seco. Había pecado, lo reconocí, no te encubrí mi delito; propuse: «Confesaré al Señor mi culpa», y tú perdonaste mi culpa y mi pecado. Por eso, que todo fiel te suplique en el momento de la desgracia: la crecida de las aguas caudalosas no lo alcanzará. Tú eres mi refugio, me libras del peligro, me rodeas de cantos de liberación. - Te instruiré y te enseñaré el camino que has de seguir, fijaré en ti mis ojos. No seáis irracionales como caballos y mulos, cuyo brío hay que domar con freno y brida; si no, no puedes acercarte. Los malvados sufren muchas penas; al que confía en el Señor, la misericordia lo rodea. Alegraos, justos, y gozad con el Señor; aclamadlo, los de corazón sincero. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Apocalipsis 11, 17-18; 12, 10b-12a: El juicio de Dios

    castelhano

    Apocalipsis 11, 17-18; 12, 10b-12a: El juicio de Dios

    _El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán._

    Gracias te damos, Señor Dios omnipotente, el que eres y el que eras, porque has asumido el gran poder y comenzaste a reinar. Se encolerizaron las gentes, llegó tu cólera, y el tiempo de que sean juzgados los muertos, y de dar el galardón a tus siervos, los profetas, y a los santos y a los que temen tu nombre, y a los pequeños y a los grandes, y de arruinar a los que arruinaron la tierra. Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo; porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, y no amaron tanto su vida que temieran la muerte. Por esto, estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Leitura breve

    castelhano

    Ef 1, 20-23 (cfr.)

    Dios resucitó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro. Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos.

  8. 8

    Responsório breve

    castelhano

    $℣. $Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder. Tú eres rey y soberano de todo. $℟. $Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder. Tú eres rey y soberano de todo. $℣. $Tú eres Señor del universo. $℟. $Tú eres rey y soberano de todo. $℣. $Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. $℟. $Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder. Tú eres rey y soberano de todo.

  9. 9

    Cântico da Virgem Maria (Magnificat)

    Lc 1,46-55

    _La virgen santa Cecilia llevaba siempre en su corazón el Evangelio de Cristo, y no cesaba, ni de día ni de noche, de orar y hablar con Dios._

    A minha alma engrandece o Senhor, e o meu espírito exulta em Deus, meu Salvador, porque olhou para a humildade da sua serva. De hoje em diante, todas as gerações me chamarão bem-aventurada, porque o Todo-Poderoso fez em mim maravilhas: Santo é o seu nome. A sua misericórdia se estende de geração em geração sobre os que o temem. Manifestou o poder do seu braço, dispersou os soberbos de coração, depôs os poderosos dos seus tronos e exaltou os humildes. Encheu de bens os famintos e despediu os ricos de mãos vazias. Acolheu a Israel, seu servo, lembrado da sua misericórdia, como prometera a nossos pais, a Abraão e à sua descendência para sempre. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém.

  10. 10

    Preces

    castelhano

    Alabemos con gozo a Cristo, que elogió a los que permanecen vírgenes a causa del reino de los cielos, y supliquémosle, diciendo: _Jesús, rey de las vírgenes, escúchanos._ - Cristo, rey y pastor nuestro, congrega a tus ovejas de entre los pueblos _y apaciéntalas en ricos pastizales y en fértiles dehesas._ - Guía y salvador nuestro, reúne a todos los hombres en un solo pueblo; cura a los enfermos, busca a los que se han perdido, guarda a los fuertes, _llama a los alejados, recoge a los descarriados, alienta a los desanimados._ - Juez eterno, cuando devuelvas a Dios Padre tu reino, ponnos a tu derecha _y haz que heredemos el reino preparado para nosotros desde la creación del mundo._ - Príncipe de la paz, quebranta las armas de la guerra _y anuncia la paz a las naciones._ - Heredero de las naciones, haz entrar a la humanidad, con todo lo bueno que tiene, en el reino de tu Iglesia, que el Padre ha puesto en tus manos, _para que todos, unidos en el Espíritu Santo, te reconozcamos como nuestra cabeza._ - Cristo, primogénito de entre los muertos y el primer resucitado de entre ellos, _admite a los difuntos en la gloria de tu reino._

  11. 11

    Pai Nosso

    Pai nosso que estais nos céus, santificado seja o vosso nome; venha a nós o vosso reino; seja feita a vossa vontade, assim na terra como no céu. O pão nosso de cada dia nos dai hoje; perdoai as nossas ofensas, assim como nós perdoamos a quem nos tem ofendido; e não nos deixeis cair em tentação, mas livrai-nos do mal. Amém.

  12. 12

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Acoge nuestras súplicas, Señor, y, por intercesión de santa Cecilia, dígnate escucharnos con bondad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

  13. 13

    Bênção

    O Senhor nos abençoe, nos livre de todo o mal e nos conduza à vida eterna. R. Amém.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos proprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.