Quinta-feira, 8 de outubro de 2026
Caminho de FéOração · Liturgia · Palavra
Data de referência: 2026-10-08

Liturgia das Horas

Ofício das Leituras

Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.

Textos próprios do dia em castelhano

O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.

Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.

Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.

AdventoSemana 2 do saltérioAno B15/12/2011

Quinta-feira da 3ª Semana do Advento

Qualquer hora do dia

Ofício das Leituras

Quinta-feira da 3ª Semana do Advento · Advento

  1. 1

    Ofício das Leituras — Quinta-feira da 3ª Semana do Advento

    Tempo litúrgico: Advento · Cor: roxo · Semana 2 do Saltério · Ciclo B

  2. 2

    Invocação inicial

    V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.

  3. 3

    Hino

    castelhano

    La noche oscura cubre con su manto de las cosas los bellos coloridos; suplicámoste humildes y rendidos, ¡Oh Juez de nuestras almas, recto y santo!: laves del corazón las fealdades, apartes de nosotros todo vicio, nos concedas, oh Cristo, el beneficio de arrojar de las almas las maldades. Mira que el alma se halla entorpecida, a quien hiere la culpa perniciosa. ya trata de enmendarse, y generosa te busca, Redentor de nuestra vida. Aparta en especial, oh Luz sagrada, la oscuridad de nuestros interiores, para que en los eternos resplandores sea el alma por siempre colocada. Concédenoslo asi, Padre clemente, con el Hijo, tu igual, por Ti engendrado, y el más Divino Amor, nuestro Abogado, que reinas todo siglo, eternamente. Amén.

  4. 4

    Salmodia — Salmo 88, 39-53-IV: Lamentación por la caída de la casa de David

    castelhano

    Salmo 88, 39-53-IV: Lamentación por la caída de la casa de David

    _Mira, Señor, y contempla nuestro oprobio._

    Tú, encolerizado con tu Ungido, lo has rechazado y desechado; has roto la alianza con tu siervo y has profanado hasta el suelo su corona; has derribado sus murallas y derrocado sus fortalezas; todo viandante lo saquea, y es la burla de sus vecinos; has sostenido la diestra de sus enemigos y has dado el triunfo a sus adversarios; pero a él le has embotado la espada y no lo has confortado en la pelea; has quebrado su cetro glorioso y has derribado su trono; has acortado los días de su juventud y lo has cubierto de ignominia. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. 5

    Salmodia — Salmo 88, 39-53-V

    castelhano

    Salmo 88, 39-53-V

    _Yo soy el renuevo y el vástago de David, la estrella luciente de la mañana._

    ¿Hasta cuándo, Señor, estarás escondido y arderá como un fuego tu cólera? Recuerda, Señor, lo corta que es mi vida y lo caducos que has creado a los humanos. ¿Quién vivirá sin ver la muerte? ¿Quién sustraerá su vida a la garra del abismo? ¿Dónde está, Señor, tu antigua misericordia que por tu fidelidad juraste a David? Acuérdate, Señor, de la afrenta de tus siervos: lo que tengo que aguantar de las naciones, de cómo afrentan, Señor, tus enemigos, de cómo afrentan las huellas de tu Ungido. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  6. 6

    Salmodia — Salmo 89: Baje a nosotros la bondad del Señor

    castelhano

    Salmo 89: Baje a nosotros la bondad del Señor

    _Nuestros años se acaban como la hierba, pero tú, Señor, permaneces desde siempre y por siempre._

    Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación. Antes que naciesen los montes o fuera engendrado el orbe de la tierra, desde siempre y por siempre tú eres Dios. Tú reduces el hombre a polvo, diciendo: «Retornad, hijos de Adán.» Mil años en tu presencia son un ayer, que pasó; una vela nocturna. Los siembras año por año, como hierba que se renueva: que florece y se renueva por la mañana, y por la tarde la siegan y se seca. ¡Cómo nos ha consumido tu cólera y nos ha trastornado tu indignación! Pusiste nuestras culpas ante ti, nuestros secretos ante la luz de tu mirada: y todos nuestros días pasaron bajo tu cólera, y nuestros años se acabaron como un suspiro. Aunque uno viva setenta años, y el más robusto hasta ochenta, la mayor parte son fatiga inútil, porque pasan aprisa y vuelan. ¿Quién conoce la vehemencia de tu ira, quién ha sentido el peso de tu cólera? Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato. Vuélvete, Señor, ¿hasta cuándo? Ten compasión de tus siervos; por la mañana sácianos de tu misericordia, y toda nuestra vida será alegría y júbilo. Danos alegría, por los días en que nos afligiste, por los años en que sufrimos desdichas. Que tus siervos vean tu acción y sus hijos tu gloria. Baje a nosotros la bondad del Señor y haga prósperas las obras de nuestras manos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

  7. 7

    Primeira leitura

    castelhano

    Del libro del profeta Isaías $Is 32,15-33,6 $

    En aquellos días, cuando se derrame sobre nosotros un aliento de lo alto, el desierto será un vergel, el vergel parecerá una selva; en el desierto morará la justicia, y en el vergel habitará el derecho: la obra de la justicia será la paz, la acción del derecho, la calma y tranquilidad perpetuas. Mi pueblo habitará en dehesas de paz, en moradas tranquilas, en mansiones sosegadas; aunque sea abatida la selva, aunque sea humillada la ciudad. Dichosos vosotros que sembráis junto al agua, y dais suelta al toro y al asno. ¡Ay de ti, devastador, nunca devastado; saqueador, nunca saqueado! Cuando acabes de devastar, te devastarán a ti; cuando termines de saquear, te saquearán a ti. Piedad, Señor, que esperamos en ti: sé nuestro brazo por la mañana y nuestra salvación en el peligro. A tu voz potente se desbandarán los pueblos; al levantarte tú, se dispersaron las naciones. Se recogía botín como se recoge la langosta, se abalanzaban a él como se abalanza el saltamontes. El Señor es excelso, porque habita en la altura; él llenará a Sion de justicia y derecho, y la fidelidad será su adorno. La sabiduría y el saber serán su refugio salvador, el temor del Señor será su tesoro.

  8. 8

    Leitura patrística

    castelhano

    Concilio Vaticano II $Constitución dogmática Dei Verbum, sobre la divina revelación (Núms. 3-4) $

    Dios, al crear y conservar todas las cosas por su Palabra, da a los hombres testimonio perenne de sí en las cosas creadas, pero, queriendo abrir el camino de la salvación sobrenatural, se manifestó, además, personalmente a nuestros primeros padres ya desde el principio. Después de su caída, alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, y tuvo incesante cuidado del género humano, para dar vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras. A su tiempo, llamó a Abrahán para hacerlo padre de un gran pueblo, al que después de los patriarcas instruyó por Moisés y por los profetas para que lo reconociera como Dios único, vivo y verdadero, Padre providente y justo juez, y para que esperara al Salvador prometido; de esta forma, a través de los siglos, fue preparando el camino del Evangelio. Después que, <i>en distintas ocasiones y de muchas maneras, Dios habló por los profetas, ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.</i> Pues envió a su Hijo, es decir, la Palabra eterna, que ilumina a todos los hombres, para que viviera entre ellos y les manifestara los secretos de Dios; Jesucristo, pues, la Palabra hecha carne, «hombre enviado a los hombres», <i>habla las palabras de Dios</i> y lleva a cabo la obra de la salvación que el Padre le confió. Por tanto, Jesucristo -ver al cual es ver al Padre-, con su total presencia y manifestación personal, con palabras y obras, con señales y milagros, y, sobre todo, con su muerte y resurrección gloriosa de entre los muertos, finalmente, con el envío del Espíritu de la verdad, completa la revelación y confirma, con el testimonio divino, que Dios vive con nosotros para liberarnos de las tinieblas del pecado v de la muerte y resucitarnos a la vida eterna. La economía cristiana, por tanto, como alianza nueva y definitiva, nunca cesará; y no hay que esperar ya ninguna revelación pública antes de la gloriosa manifestación de nuestro Señor Jesucristo.

  9. 9

    Responsórios

    castelhano

    $℣. $En ti, Señor, está la fuente viva. $℟. $Y tu luz nos hace ver la luz. $℣. $ Mi pueblo habitará en dehesas de paz, en moradas tranquilas: el fruto de la justicia será la paz. $℟. $ Mi paz os doy, no se turbe vuestro corazón ni se deje arrastrar por el temor. $℟. $ El fruto de la justicia será la paz. $℟. $Tus ojos verán a tu Maestro. Tus oídos oirán una palabra: «Éste es el camino, camina por él.» $℟. $Un profeta de entre los tuyos, de entre tus hermanos, te suscitará el Señor, tu Dios. $℟. $Tus oídos oirán una palabra: «Éste es el camino, camina por él.»

  10. 10

    Súplicas

    V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.

  11. 11

    Oração

    castelhano

    Oração final própria do ofício

    Somos siervos indignos de ti, Señor, y estamos afligidos por nuestros pecados; haznos encontrar la alegría en la venida salvadora de tu Hijo. Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

  12. 12

    Bênção

    Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.

Fonte dos textos próprios do dia: breviarium (textos proprios em castelhano) · status: textos próprios obtidos agora

“Sete vezes por dia eu vos louvo” (Sl 119,164)

Como rezar as Horas

  • Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
  • Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
  • Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
  • Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
  • Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
  • Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.