Liturgia das Horas
Ofício das Leituras
Meditação prolongada da Palavra e dos escritos dos Padres da Igreja. Sugerida: Qualquer hora do dia. Os textos fixos (ordinário) seguem a tradição da Igreja; a oração do dia e o salmo vêm do conteúdo autorizado da liturgia diária.
Textos próprios do dia em castelhano
O hino, os salmos, a leitura, o responsório, as preces e a oração final desta hora vêm da biblioteca breviarium, cujo banco de textos está em castelhano — as seções marcadas com “castelhano” abaixo. O ordinário (invocação, Pai-Nosso, cântimos, antífonas marianas e bênçãos) está em português, por ser de domínio público.
Não existe edição oficial digital gratuita da Liturgia das Horas em português: o texto das Paulinas/CNBB tem direitos autorais. Assim que houver uma fonte licenciada em português, basta trocar o adaptador — nada mais no portal muda. Enquanto isso, nada foi inventado: onde não há fonte, mostramos apenas a referência bíblica.
Para ler em português agora, cada seção castelhana tem o botão “Traduzir para português (Brasil)”. É tradução automática, feita por máquina, e pode conter imprecisões — por isso o original permanece na tela e o aviso acompanha a tradução.
Santo Afonso Maria de Ligório, bispo e doutor
Qualquer hora do dia
Ofício das Leituras
Santo Afonso Maria de Ligório, bispo e doutor · Tempo Comum
- 1
Ofício das Leituras — Santo Afonso Maria de Ligório, bispo e doutor
Tempo litúrgico: Tempo Comum · Cor: branco · Semana 1 do Saltério · Ciclo C
- 2
Invocação inicial
V. Vinde, ó Deus, em meu auxílio. R. Senhor, vinde logo em meu socorro. Glória ao Pai e ao Filho e ao Espírito Santo, como era no princípio, agora e sempre. Amém. Aleluia.
- 3
Hino
castelhanoPuerta de Dios en el redil humano fue Cristo el buen Pastor que al mundo vino; glorioso va delante del rebaño, guiando su marchar por buen camino. Madero de la cruz es su cayado, su voz es la verdad que a todos llama, su amor es el del Padre, que le ha dado Espíritu de Dios que a todos ama. Pastores del Señor son sus ungidos, nuevos cristos de Dios, son enviados a los pueblos del mundo redimidos; del único Pastor siervos amados. La cruz de su Señor es su cayado, la voz de su verdad es su llamada, los pastos de su amor, fecundo prado, son vida del Señor que nos es dada. Amén.
- 4
Salmodia — Salmo 17, 31-51-IV: Acción de gracias
castelhanoSalmo 17, 31-51-IV: Acción de gracias
_La promesa del Señor es escudo para los que a ella se acogen._
Perfecto es el camino de Dios, acendrada es la promesa del Señor; Él es escudo para los que a él se acogen. ¿Quién es dios fuera del Señor? ¿Qué roca hay fuera de nuestro Dios? Dios me ciñe de valor y me enseña un camino perfecto; Él me da pies de ciervo, y me coloca en las alturas; Él adiestra mis manos para la guerra, y mis brazos para tensar la ballesta. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 5
Salmodia — Salmo 17, 31-51-V
castelhanoSalmo 17, 31-51-V
_Tu diestra, Señor, me sostuvo._
Me dejaste tu escudo protector, tu diestra me sostuvo, multiplicaste tus cuidados conmigo. Ensanchaste el camino a mis pasos, y no flaquearon mis tobillos; yo perseguía al enemigo hasta alcanzarlo, y no me volvía sin haberlo aniquilado: los derroté, y no pudieron rehacerse, cayeron bajo mis pies. Me ceñiste de valor para la lucha, doblegaste a los que me resistían; hiciste volver la espalda a mis enemigos, rechazaste a mis adversarios. Pedían auxilio, pero nadie los salvaba; gritaban al Señor, pero no les respondía. Los reduje a polvo, que arrebataba el viento; los pisoteaba como barro de las calles. Me libraste de las contiendas de mi pueblo, me hiciste cabeza de naciones, un pueblo extraño fue mi vasallo. Los extranjeros me adulaban, me escuchaban y me obedecían. Los extranjeros palidecían y salían temblando de sus baluartes. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 6
Salmodia — Salmo 17, 31-51-VI
castelhanoSalmo 17, 31-51-VI
_Viva el Señor, bendito sea mi Dios y Salvador._
Viva el Señor, bendita sea mi Roca, sea ensalzado mi Dios y Salvador: el Dios que me dio el desquite y me sometió los pueblos; que me libró de mis enemigos, me levantó sobre los que resistían y me salvó del hombre cruel. Por eso te daré gracias entre las naciones, Señor, y tañeré en honor de tu nombre: tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido, de David y su linaje por siempre. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
- 7
Primeira leitura
castelhanoDe la segunda carta a los Corintios $2 Cor 10, 1-11, 6 $
Hermanos: Yo, Pablo en persona, ese tan cobarde de cerca y tan valiente de lejos, os voy a dar un aviso con la suavidad y mesura de Cristo. Ahorradme, por favor, tener que hacer el valiente cuando vaya, porque soy muy capaz de descararme con esos que me achacan proceder con miras humanas. Aunque soy hombre y procedo como tal, no milito con miras humanas; las armas de mi servicio no son humanas, es Dios quien les da potencia para derribar fortalezas: derribamos sofismas y cualquier torreón que se yerga contra el conocimiento de Dios. Con esas armas cautivamos los entendimientos, para que obedezcan a Cristo, y estamos equipados para castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea completa. Os fijáis solo en apariencias. Si alguno está convencido de ser de Cristo, reflexione y verá que nosotros somos tan de Cristo como él. Aunque alardease un poco más de mi autoridad —y me la dio el Señor para construir vuestra comunidad, no para destruirla—, no pienso echarme atrás, no quiero dar la impresión de que os meto miedo solo con cartas. Dicen esos: «Las cartas, sí, son duras y severas, pero su aspecto es raquítico y su hablar detestable. » El individuo que dice eso, sepa que cuando lleguemos vamos a ser en los hechos lo que somos de palabra en nuestras cartas. No nos atrevemos a compararnos o a equipararnos con algunos de esos que se hacen la propaganda. ¡Qué estúpidos! Se miden con su propia medida y luego se comparan consigo mismos. No nos pasamos de la raya, nos atenemos a la medida y al radio de acción que Dios nos ha asignado, y que incluye también a Corinto. No hemos tenido que estirarnos como si no llegáramos hasta ahí: fuimos los primeros en ir a Corinto para predicar el Evangelio de Cristo. Tampoco rebasamos la medida porque alardeamos de sudores ajenos; nuestra esperanza era que, al crecer vuestra fe, pudiéramos ampliar aún más nuestro radio de acción y predicar el Evangelio en las regiones más allá de Corinto; y esto tampoco será alardear de territorio ajeno, entrando en campo ya labrado. El que se gloría que se gloríe del Señor, porque no está aprobado el que se recomienda él solo, sino el que está recomendado por el Señor. Ojalá me toleraseis unos cuantos desvaríos; bueno, ya sé que me los toleráis. Tengo celos de vosotros, los celos de Dios; quise desposaros con un solo marido, presentándoos a Cristo como una virgen intacta. Pero me temo que, igual que la serpiente sedujo a Eva con su astucia, se pervierta vuestro modo de pensar y abandone la entrega y fidelidad a Cristo. Se presenta cualquiera predicando un Jesús diferente del que yo predico, os propone un espíritu diferente del que recibisteis, y un Evangelio diferente del que aceptasteis, y lo toleráis tan tranquilos. ¿En qué soy yo menos que esos superapóstoles? En el hablar soy inculto, de acuerdo; pero en el saber no, como os lo he demostrado siempre y en todo.
- 8
Leitura patrística
castelhanoSan Alfonso María de Ligorio $Tratado sobre la práctica del amor a Jesucristo, edición latina, Roma, 1909, pp 9-14 $
Toda la santidad y la perfección del alma consiste en el amor a Jesucristo, nuestro Dios, nuestro sumo bien y nuestro redentor. La caridad es la que da unidad y consistencia a todas las virtudes que hacen al hombre perfecto. ¿Por ventura Dios no merece todo nuestro amor? Él nos ha amado desde toda la eternidad. «Considera, oh hombre -así nos habla-, que yo he sido el primero en amarte. Aún no habías nacido, ni siquiera existía el mundo, y yo ya te amaba. Desde que existo, yo te amo». Dios, sabiendo que al hombre se lo gana con beneficios, quiso llenarlo de dones para que se sintiera obligado a amarlo: «Quiero atraer a los hombres a mi amor con los mismos lazos con que habitualmente se dejan seducir: con los vínculos del amor». Y éste es el motivo de todos los dones que concedió al hombre. Además de haber dado un alma dotada, a imagen suya, de memoria, entendimiento y voluntad, y un cuerpo con sus sentidos, no contento con esto, creó, en beneficio suyo, el cielo y la tierra y tanta abundancia de cosas, y todo ello por amor al hombre, para que todas aquellas criaturas estuvieran al servicio del hombre, y así el hombre lo amara a él en atención a tantos beneficios. Y no sólo quiso darnos aquellas criaturas, con toda su hermosura, sino que además, con el objeto de conquistarse nuestro amor, llegó al extremo de darse a sí mismo por entero a nosotros. El Padre eterno llegó a darnos a su Hijo único. Viendo que todos nosotros estábamos muertos por el pecado y privados de su gracia, ¿que es lo que hizo? Llevado por su amor inmenso, mejor aún, excesivo, como dice el Apóstol, nos envió a su Hijo amado para satisfacer por nuestros pecados y para restituirnos a la vida, que habíamos perdido por el pecado. Dándonos al Hijo, al que no perdonó, para perdonarnos a nosotros, nos dio con él todo bien: la gracia, la caridad y el paraíso, ya que todas estas cosas son ciertamente menos que el Hijo: El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?
- 9
Responsórios
castelhano$℣. $Ábreme, Señor, los ojos. $℟. $Y contemplaré las maravillas de tu voluntad. $℟. $Aunque soy hombre y procedo como tal, no milito con miras humanas; las armas de mi servicio no son humanas. $℟. $Tened embrazado el escudo de la fe, tomad por espada la del Espíritu, es decir, la Palabra de Dios. $℟. $Las armas de mi servicio no son humanas. $℟. $El Señor satisface los deseos de sus fieles, escucha sus gritos y los salva. El Señor guarda a los que lo aman. $℣. $Todo el que ha nacido de Dios no comete pecado, porque su germen permanece en él. $℟. $El Señor guarda a los que lo aman.
- 10
Súplicas
V. Bendigamos a Deus, que nos falou pelas Escrituras. R. Bendito seja Deus para sempre. Peçamos ao Senhor que abra a nossa inteligência para compreender a sua Palavra. Rezemos pela Igreja, para que seja fiel depositária do Evangelho.
- 11
Oração
castelhanoOração final própria do ofício
Oh Dios, que suscitas continuamente en tu Iglesia nuevos ejemplos de santidad, concédenos la gracia de imitar en el celo apostólico a tu obispo san Alfonso María de Ligorio, para que podamos compartir en el cielo su misma recompensa. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
- 12
Bênção
Bendigamos ao Senhor. R. Graças a Deus.
Como rezar as Horas
- Comece com o sinal da cruz e a invocação “Vinde, ó Deus, em meu auxílio”.
- Reze o hino do tempo litúrgico, em voz alta ou em silêncio meditativo.
- Percorra a salmodia com calma: cada salmo é uma resposta da Igreja à Palavra.
- Depois da leitura breve, guarde alguns instantes de silêncio.
- Recite o cântico evangélico (Benedictus, Magnificat ou Nunc dimittis) de pé, se possível.
- Conclua com as preces, o Pai Nosso, a oração do dia e a bênção.